CIUDAD DEL VATICANO (CNS) — Llevarle alegría a los demás es la misión del cristiano y eso requiere mantenerse en el amor de Dios, vivir sus mandamientos y amar sin medida, dijo el papa Francisco en una homilía matutina.
“Nosotros, cristianos, laicos, sacerdotes, consagrados, obispos, debemos dar alegría a la gente” por el amor abnegado demostrado por Cristo, él dijo el 18 de mayo en su homilía durante la Misa en la Casa Santa Marta.
El papa reflexionó en la lectura del día, de Juan (15:9-11), donde Jesús le dice a sus discípulos: “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor” manteniendo sus mandamientos.
La lista de los mandamientos de Jesús es “muy larga”, dijo el papa, pero todo se reduce a una cosa: “el amor del padre por su hijo y su amor por nosotros”.
El mundo, por el contrario, ofrece otros tipos de amores: el amor al dinero, a la vanidad, al orgullo, el amor al poder, “haciendo tantas cosas injustas por tener más poder”, él dijo.
El amor de Dios, sin embargo, es infinito, lo que demuestra que la gente también tiene que amar sin medida, dijo el papa. El amor egoísta o “tibio”, “amar a medias, eso no es amar”.
“Jesús nos enseña el camino del amor: el corazón abierto, amar sin medida, dejando de lado otros amores”, él dijo.
En el pasaje del Evangelio, Jesús dijo que la razón por la cual la gente debe permanecer en su amor es “para que mi alegría esté en vosotros y que vuestra alegría sea plena”.
“Nuestra misión cristiana es dar alegría a la gente”, dijo el papa, y eso es logrado siguiendo “el camino del amor, sin intereses, solo por el camino del amor”.
