El primer domingo de Adviento, el 2 de junio, será un día importante para los católicos que participan en Misas celebradas en español en los Estados Unidos.
Se implementará ese día el “Misal Romano, tercera edición”, la primera traducción en español de la tercera edición del Misal Romano que se usa en la Iglesia estadounidense.
El 27 de junio, se reunieron representantes de la región episcopal III, compuesta por las arquidiócesis y diócesis de New Jersey y Pennsylvania, para una presentación copatrocinada por el Comité de la Divina Liturgia de la Conferencia Católica de Obispos Estadounidenses (USCCB por sus cifras en inglés) y la Federación de Comisiones Diocesanas Litúrgicas (FDLC por sus cifras en inglés), en la Co-Catedral San Roberto Belarmino, Freehold.
Dirigida por especialista multicultural para la USCCB, Carmen Fernández-Aguinaco, y la directora ejecutiva de la FDLC, Rita Thiron, y el Padre Greg Labus, párroco de la Parroquia San José, Edinburg, Texas, la presentación se enfocó en los textos nuevamente editados y cómo guiar a la comunidad por los cambios que vienen. Alrededor de 100 personas participaron en uno de dos talleres ofrecidos.
“El Misal representa un momento histórico para la comunidad hispana católica en los Estados Unidos”, dijo Fernández-Aguinaco. “La publicación del nuevo Misal como la versión aprobada para los Estados Unidos representa el reconocimiento del lugar importante de la comunidad hispana y del uso de español como un idioma litúrgico en este país”.
Sin ninguna traducción propia actualizada, la comunidad católica hispana en los Estados Unidos ha tenido que utilizar traducciones de otros países como México, Colombia, España y Argentina así que se creó una variedad de expresiones y maneras en que se celebraba la Misa en las diócesis y parroquias. Ahora, compartió Fernández-Aguinaco, con la nueva traducción habrá unidad, “no solamente entre los hispanos, sino también con nuestros hermanos y hermanas, porque la orden del Missal (en inglés) y el Misal (en español) se reflejan”.
Entre otros cambios, Fernández-Aguinaco dice que, al contraste con otros Misales en español, hay unos 180 cantos incorporados para paralelizar toda la música disponible en inglés. También, ella indicó que “la edición revisada incluye Misas para las Fiestas patronales de los países americanos donde hablan español; las oraciones y respuestas del Pueblo no cambian cosas de la segunda edición menos la aclamación memorial que la congregación reza después de la consagración y las oraciones, colectas y prefacios que el sacerdote dice que ahora han sido traducidos más formalmente”. Añadió que el Misal no causará las “controversias que ocurrieron después de publicar al Missal en inglés porque no se afectan las respuestas del Pueblo y porque el vocabulario y sintaxis cuadran más fácilmente con el latín original”.
Fernández-Aguinaco también notó que actualmente hay unos 20 millones de católicos hispanos en los Estados Unidos o de descendencia hispana y que hay casi 5,000 parroquias en el país que tienen ministerios hispanos, reconociendo que no todos hablarían el español si tienen generaciones viviendo en los Estados Unidos. Ella dice que “podríamos estar seguros de que entre 10 y 15 millones de católicos estarán rezando y celebrando con este nuevo misal”.
