El Domingo de las Misiones Mundiales en Asbury Park
Fieles de todas partes de la Diócesis de Trenton se unieron a la Iglesia universal para celebrar Domingo de las Misiones Mundiales el 23 de octubre. El padre Peter James Alindogan, director diocesano para las misiones, celebró una Misa en la Iglesia Nuestra Señora del Monte Carmelo de la Parroquia Madre de la Misericordia en Asbury Park.
Durante su homilía, el padre Alindogan comentó de la parábola del Evangelio del día sobre el publicano y su sentido verdadero de humillación frente al Señor. Buscaba la misericordia divina, dijo el padre PJ, algo que nos estresa la importancia de la renovación espiritual y como eso sale de las expresiones verdaderas de la humildad.
“Les pido rezar por todos los misioneros en el mundo. Jesús constantemente nos llama a servir y proclamar las Buena Nueva,” dijo el padre. Urgió a los presentes a servir con “humildad en nuestros corazones y confianza en el Señor. … Dios nos ama y no debemos olvidarnos de eso.”
Celebramos el Domingo de las Misiones Mundiales cada año a finales de octubre. Es un día especial que pide a todos los católicos a re-comprometerse a las obras misioneras de la Iglesia a través de la oración y el servicio. El tema del día en este Santo Año de la Misericordia es “La Misericordia cambia el mundo.”
El padre George Koottappillil, vicario parroquial, compartió que para él fue todo un honor poder patrocinar la Misa diocesana para el Domingo de las Misiones Mundiales.
“Nosotros tenemos una parroquia multiétnica,” explicó el padre que vino a la diócesis de la India, donde la Santa Madre Teresa de Kolkata fundó las Misioneras de la Caridad.
De hecho, entre las muchas personas presentes para la Misa, estaban las hermanas Misioneras de la Caridad que sirven a la comunidad de Asbury Park. Las hermanas llegaron a la Misa acompañadas por un grupo de niños y adolescentes locales que llevan a la Misa en bus cada domingo.
Una de las hermanas comentó que “es importante siempre servir a los demás, siempre con humildad.”
Feligresa de Madre de la Misericordia, Theresa Vaccaro, compartió que le conmovió mucho el mensaje de la homilía de servir con sacrificio y humildad, especialmente al ver el testimonio vivo de las hermanas misioneras.
“Su trabajo es maravilloso, todo lo que hacen,” dijo Theresa.
Vaccaro, de 92 años, fue bautizada en la Iglesia Nuestra Señora del Monte Carmel y asistió a la escuela también cuando era niña. Compartió que siempre ha intentado servir a la comunidad parroquial. Aún sirve como voluntaria en el almacén popular de la parroquia.
Otros feligreses, Charles y Barbara Doherty, se sintieron agradecidos que la Misa diocesana se llevara a cabo en su parroquia en Asbury Park. Compartieron que les hizo sentir más conectados a los misioneros del mundo, aquí en los Estados Unidos y en otros países por toda la tierra.
“Ha sido un mensaje maravilloso,” dijo Barbara. “Me trae a la mente el dicho conocido de ‘Salir y predica el Evangelio siempre y, cuando sea necesario, usa palabras.”
Haz clic aquí para ver la galería de fotos de la Misa del Domingo de las Misiones Mundiales.
