Sign up for email alerts from The Monitor | Diocese of Trenton
The Monitor | Diocese of Trenton, NJ  
Advanced Search


home : peces : peces February 21, 2019


1/24/2019 3:13:00 PM
Los marginados son los protagonistas en JMJ Panamá 2019
Peregrinos de la Jornada Mundial Juvenil de la República Dominicana sonríen para una foto en la fiesta de vocaciones en un parque de la Ciudad de Panamá donde aprendieron sobre muchas comunidades religiosas. (Foto CNS /Chaz Muth)
Peregrinos de la Jornada Mundial Juvenil de la República Dominicana sonríen para una foto en la fiesta de vocaciones en un parque de la Ciudad de Panamá donde aprendieron sobre muchas comunidades religiosas.
(Foto CNS /Chaz Muth)
Peregrina Naomi Reeh de la Arquidiócesis de Washington lleva las banderas de los Estados Unidos y la Jornada Mundial Juvenil en la Ciudad de Panamá el 24 de enero, 2019. (Foto CNS /Chaz Muth)
Peregrina Naomi Reeh de la Arquidiócesis de Washington lleva las banderas de los Estados Unidos y la Jornada Mundial Juvenil en la Ciudad de Panamá el 24 de enero, 2019.
(Foto CNS /Chaz Muth)
Por Rhina Guidos
Catholic News Service

CIUDAD DE PANAMÁ (CNS) -- Hay algo evidente en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2019: esta no se enfoca en las multitudes ni los más influyentes ni los que gritan más fuerte. En vez de destacar los problemas que encaran los jóvenes en los países más poblados o ricos del mundo, uno de sus primeros eventos se enfocó en el sufrimiento de las poblaciones que la mayoría del mundo raramente ve o comprende: los indígenas.

Edigibali López, 24, y Enith Sánchez, 23, miembros de diferentes comunidades indígenas en Panamá, hablaron por experiencia propia sobre la pérdida de territorios ancestrales, las negativas consecuencias del cambio climático en sus comunidades y la discriminación que los indígenas encaran, incluso por parte de gente que comparte su misma fe católica.

"Uno de los aspectos importantes de participar en la JMJ, es que los demás conozcan nuestra realidad, a la vez aprendan de nuestra cultura y no se dejen llevar por los prejuicios de que nosotros los indígenas no creemos en el mismo Dios", declaró Sánchez, miembro de la comunidad autóctona Ngabe-Bugle del occidente de Panamá, el 22 de enero a Catholic News Service.

Ese fue uno de los temas del que hablaron los jóvenes indígenas antes de la inauguración oficial de JMJ durante un evento diseñado para poblaciones como la suya, llamado Encuentro de Jóvenes Indígenas del Mundo, el cual se llevó a cabo del 17 al 21 de enero en Soloy, Panamá, en la comunidad indígena Ngabe-Bugle a la que Sánchez pertenece.

Según los organizadores, participaron más de 400 jóvenes indígenas de Panamá, Guatemala, Brasil, México, Perú, Bolivia y Honduras, convirtiéndose en el primer evento de este tipo en la JMJ.

En la reunión, otros participantes como López contaron de qué manera el cambio climático ha alterado la fe y la vida comunal de su gente. Con el cambio climático, las islas de la región Guna Yala en el noreste de Panamá, donde vive su comunidad, están desapareciendo debido al aumento de las mareas ocasionando la pérdida de territorios ancestrales del pueblo Guna, dijo.

"Cada vez que la marea sube y cada vez que llueve, la isla se inunda y entonces nos tenemos que ir a otros territorios", explicó López. "Es un sufrimiento porque estas son nuestras tierras, tierras de nuestros ancestros".

Cada traslado implica la pérdida del hábitat y de recursos naturales que los Gunas utilizan en sus vidas de fe, en bendiciones, en el culto diario y semanal, dijo. Sin embargo, no es solo un problema de índole material para sus comunidades.

"Nosotros los pueblos indígenas estamos centrados en el cuidado de nuestra tierra, nuestra casa común", dijo López, consciente de que el fenómeno "afecta a todos los pueblos, no solo los indígenas, sino a todo el mundo".

Comunidades como los Gunas y los Ngabe pueden ser las que lo están sintiendo primero, pero a la larga el cambio climático y sus negativas secuelas afectarán a otros y eso es también una preocupación para ellos, según dijeron las mujeres.

"Estamos enfocados en el cuidado de todos estos recursos que tenemos a nuestro alrededor para conservarlos, no solo a ellos, sino a nuestro pueblo", según López.

Como las comunidades indígenas se ven obligadas a emigrar de sus territorios de origen, algunos terminan en ciudades o pueblos, donde la forma en que se visten, hablan o practican su fe no es bien acogida, dijo López.

"Nos encontramos con las manos atadas y tenemos que comenzar a vivir de una manera diferente", y ello afecta a los niños indígenas que ya no crecen en un ambiente escuchando su idioma natal o aprendiendo sobre su cultura por parte de los ancianos, quienes generalmente les brindan un ambiente de comunidad cargado de tradiciones, señaló.

"Los niños emigran hacia la ciudad, a la capital, y entonces se pierden esas enseñanzas culturales que vienen de nuestros ancestros".

Fuera de sus comunidades, los indígenas son menospreciados porque hablan una lengua diferente, o se visten de una forma diferente que la mayoría, dijo Sánchez, así que algunos de los jóvenes empiezan a cambiar lo que son --físicamente y de otras maneras.

Al dispersarse sus comunidades debido al cambio climático, se ven afectadas las costumbres que los hacen únicos. Cuando una persona vive en un pueblo y otra en la ciudad u otro lugar, el sentido de comunidad, vital para mantener vivas las costumbres y tradiciones, se pierde, dijo Sánchez.

"No hay un encuentro como pueblo", subrayó. Y ello afecta sus vidas de fe.

"Nosotros como pueblo tenemos nuestra fe y nuestra manera de hacer las cosas, de compartir, pero cuando nos trasladamos de un lugar a otro que está muy lejos, nos desconectamos", argumentó. "No estamos poniendo en práctica lo nuestro. Eso es lo que pasa cuando nos desconectamos de nuestro pueblo totalmente, y enfrentamos el dilema de cómo hacer crecer nuestra fe como pueblo indígena".

López y Sánchez dijeron apreciar la atención que ha puesto el papa Francisco en sus poblaciones, en los retos que encaran, y su apoyo a jóvenes hombres y mujeres indígenas como ellos. La iglesia, también, por medio de sacerdotes como el padre vicentino Joseph Fitzgerald, quien ayudó a organizar el encuentro de jóvenes indígenas, brinda apoyo espiritual manteniendo en mente la realidad cultural y otras condiciones que ellos enfrentan, dijeron ambas.

En un mensaje audiovisual que el papa Francisco les envió el 18 de enero a los participantes del encuentro, les dijo: “Háganse cargo de su cultura, háganse cargo de sus raíces; pero no se queden así". Utilizando esas raíces, dijo, "crezcan y fructifiquen".






Subscription Login
LOGIN | SUBSCRIBE

From the Bishop
Pope Francis







The Monitor, 701 Lawrenceville Road, P.O. Box 5147, Trenton, NJ 08638-0147 | PHONE: 609-406-7404 | FAX: 609-406-7423 | Monitor@DioceseofTrenton.org

Copyright © 2019 | TrentonMonitor.com | All Rights Reserved.
Any use of materials on this website, including reproduction, modification or distribution without the prior written consent of the Diocese of Trenton is strictly prohibited.

Software © 1998-2019 1up! Software, All Rights Reserved