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12/20/2018 10:54:00 AM
San José Sánchez del Rio: Y un niño pequeño los guiará (Isaías 11:6)
Serie sobre jóvenes santos del obispo O'Connell

Bishop David M. O'Connell, C.M.


México se encontraba en un conflicto feo interno entre la Iglesia Católica y el gobierno estatal – “La Guerra Cristera”, nombrado así por “Cristo Rey” de católicos fieles. El conflicto duró del 1926 al 1929. Tuvo que ver con tensiones más amplias entre la Iglesia y el Estado de México que empezaron con las constituciones del 1857 y 1917, consideradas de parte de los fieles católicos ser anti-Iglesia y anti-clero. Se organizó una resistencia poderosa de base popular a esta amenaza gubernamental en contra la libertad religiosa sorprendiendo a las fuerzas gubernamentales. Un joven mexicano, José Sánchez, se hizo un improbable héroe y mártir eventual de la lucha, sacrificando su propia vida como testimonio de su fe católica.

José Sánchez del Rio nació en el estado occidental del estado mexicano de Michoacán de Ocampo el 28 de marzo del 1913. Cuando la Guerra Cristera se arrancó en el 1926, rogó a su madre permitirle ser soldado para apoyar a los esfuerzos católicos. Ella se lo negó pero él persistía. Aunque tuviera una edad tan joven, José tuvo una fe notable. Cuando cedió su madre, el joven empezó a hacer trabajos pequeños para las fuerzas Cristeros. Su dedicación a Cristo Rey – madura más allá que sus años – nunca se debilitaba. A pesar de la prohibición de parte del gobierno de la práctica pública de la religión, Del Rio asistía a Misa tanto que podía, recibía la Santa Comunión y nunca hesitaba proclamar su fe.

Durante una batalla, el general Guizar Morfín, uno de los lideres Cristeros, perdió su caballo. El joven Del Rio le ofreció su caballo al general para prevenir que se le tomaran preso las tropas federales, pero en el proceso, le agarraron a él. Los soldados anti-Cristeros le encarcelaron y le torturaron violentamente. Ningún esfuerzo de liberarlo tuvo éxito. José rechazó cualquier intento de rescatarle y proclamaba que “no vendo mi fe”. Rezaba el Rosario al diario durante su encarcelamiento.

Al transferirlo a otra prisión, le contaron que por no desatarse de la fe sería ejecutado. Aceptó la noticia con la fortaleza de sus convicciones religiosas. Mientras sus cautivadores le golpeaban se le oían rezar en voz alta “¡Que viva Cristo Rey! ¡Qué viva Santa María de Guadalupe!” Le quitaron los zapatos y también la piel de las bases de los pies, esforzándolo caminar al cementerio, descalzo y sangrando, donde entonces los soldados le apuñalaron. Él no rechazaba su fe ni para salvar su propia vida. Le dispararon a José Sánchez del Rio dos veces en la cabeza y tiraron su cuerpo en una tumba abierta el 10 de febrero del 1928, un mes antes de que hubiera cumplido 15 años.

Sus paisanos católicos luchaban por la causa de su canonización fuertemente durante el resto del siglo veinte. En el 1996, se terminó el proceso diocesano mexicano y el Vaticano le declaró “venerado”, el primer paso hacia la canonización. En el 2004, el santo papa Juan Pablo II aprobó su beatificación y el papa Benedicto XVI le declaró “beato” el 20 de noviembre del 2005. Le atribuyeron un milagro a su intercesión en el 2008 y, el 16 de octubre del 2016, el papa Francisco le canonizó San José Sánchez del Rio. Celebramos su Fiesta el 10 de febrero.

En el 2012, salió una película llamada, “”Por la mayor gloria”, sobre la historia de la Guerra Cristera en México, incluyendo el martírio del joven Del Rio.

El sacerdote del Vaticano que evaluó su causa por la canonización, el padre Fidel González, comentó, “Yo he visto cientos de casos del martirio pero nunca de un mártir tan joven”. Reflexionó que nada “le convencía negar su fe, a pesar de causar su muerte. … Tuvo una claridad de las ideas que le impulsaban a proclamar su fe con el martirio”.

En un tiempo en que la Iglesia afronta tantos esfuerzos para minimizar el poder de la fe y la gracia en el mundo, el testimonio sacrificial del joven San José Sánchez del Rio brilla como ejemplo de la cima de coraje y dedicación al Evangelio de Jesucristo… de un joven. ¡Viva Cristo Rey!

San José Sánchez del Rio demuestra que no hace falta vivir una vida larga para poder alcanzar la santidad – sino solo una vida que sea vivida con y para el Señor. Para los jóvenes del mundo del día de hoy, el joven de 14 años, San José Sánchez del Rio, muestra que los santos se ven como ellos. San José Sánchez del Rio, ruega por los jóvenes de nuestra Diócesis e inspíralos a amar al Señor como tú.

(Fuentes: Carmen Elena Villa, “St. Jose Sánchez del Rio: the Boy Who Died for Love of Christ the King,” Denver Catholic, 25 de octubre, 2016; Deborah Castellano Lubov, “Postulator Recalls St. Jose Sanchez del Rio Saying ‘My Faith Is Not for Sale’, National Catholic Register, 17 de octubre, 2016;” Wikipedia, “Jose Sánchez del Rio.”)






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