CIUDAD DEL VATICANO (CNS) – Se necesitan más inversiones y acción para asegurar que las personas tengan acceso a agua pura para beber y para la limpieza, dijo el Dicasterio para la Promoción de un Desarrollo Humano Integral.  

"La importancia de las medidas higiénicas se había hecho incluso más evidente en todo el mundo debido a la pandemia de COVID-19. Sin agua limpia y procedimientos de higiene, miles de millones de personas están en riesgo", dijo el dicasterio en una declaración escrita publicada el 21 de marzo, antes del Día Mundial del Agua que se celebra el 22 de marzo. 

"Es necesario asegurar el agua potable y la sanidad para todos", dijo el papa Francisco el 21 de marzo después de la oración del Ángelus. 

El Día Mundial del Agua, dijo el papa, "nos invita a reflexionar sobre el valor de este maravilloso e irreemplazable don de Dios. Para nosotros, los creyentes, 'la hermana agua' no es solo un accesorio, sino un símbolo universal y fuente de vida y de salud". 

El mismo día en que habló el papa, el Dicasterio para la Promoción de un Desarrollo Humano Integral ofreció una actualización de su Proyecto WASH para promover el acceso al agua potable, la sanidad y la higiene en centros de cuidados de salud que pertenecen a la Iglesia católica. 

El proyecto fue desarrollado por el dicasterio junto con Caritas Internationalis, obispos, congregaciones religiosas y Global Water 2020, y se lanzó en agosto junto con la publicación del dicasterio, "Aqua fons vitae".

En una carta del pasado año, el dicasterio exhortó a los obispos a implicarse en el Proyecto WASH para ayudar a los centros de cuidados de salud católicos necesitados, para que pudieran "tratar a los pacientes de modo Seguro, prevenir la difusión del COVID-10 y otras enfermedades y proteger a los trabajadores de la salud y los capellanes". 

Concretamente, el proyecto busca respuestas inmediatas a los centros que sirven en "áreas aisladas o empobrecidas de algunas diócesis", decía.  

María Lía Zervino, presidente de la Unión Mundial de Organizaciones de Mujeres Católicas, dijo que los miembros de las organizaciones trabajan a nivel de bases locales cuidando de personas vulnerables, y están viendo, "la necesidad angustiosa de agua potable segura, que ya había estado escaseando incluso antes de la pandemia en áreas de alto riesgo social".  

"Sin inversiones que aseguren que el derecho humano a un agua potable segura también está disponible para los más necesitados, todos los esfuerzos para la educación de la salud serán en vano", dijo Zervino. 

Aloysius John, secretario general de Caritas Internationalis, dijo que las organizaciones locales de Caritas están desarrollando programas similares en parroquias, comunidades, centros de salud y escuelas y las iniciativas también "prevendrán la difusión de nuevas enfermedades y asegurarán un cuidado adecuado para los pacientes".  

La declaración de marzo del dicasterio decía que varias conferencias episcopales, diócesis, congregaciones y agencias de Caritas respondieron a la invitación a ayudar a WASH. 

Entre quienes están "en la vanguardia de este compromiso" están los Hermanos Hospitalarios de san Juan de Dios, con su red de 400 centros sociales y de cuidados de salud localizados en 52 países, añadió. 

El dicasterio está ahora elaborando una evaluación detallada de unos 150 centros católicos de salud en 22 países, mientras que calcula posibles costos "para entender lo que hay que hacer y cuánto costará mejorar sosteniblemente las condiciones de WASH y cumplir las normativas locales a través de la infraestructura, el equipamiento, el mantenimiento y la formación del personal". 

Aunque el informe final se publicará más tarde en este año, "los resultados preliminares de estas evaluaciones revelan una necesidad urgente en algunas áreas", dijo. 

De nuevo el dicasterio urgió a organizaciones y otras personas interesadas en unirse a la iniciativa a ponerse en contacto en water@humandevelopment.va y dijo que el proyecto WASH era una entre otras iniciativas coordinadas por el dicasterio dirigidas a cuidar por las personas y el planeta "y especialmente para una recuperación del COVID en responsabilidad y solidaridad con los más vulnerables".  

El Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, también observó el Día Mundial del Agua, enviando un mensaje en nombre del papa Francisco a un acontecimiento virtual de las Naciones Unidas de celebración del día. 

"Invito a todos a trabajar para eliminar la contaminación de océanos y ríos, fuentes subterráneas y manantiales, a través de esfuerzos educativos que promuevan un cambio en nuestro estilo de vida", dijo el cardenal en el mensaje. 

Al comprometernos a usar los recursos con moderación y hacer de la solidaridad una preocupación principal, añadió, "usaremos el agua racionalmente, sin malgastarla inútilmente y podremos compartirla con quienes más la necesitan".