En una peregrinación en 2017 con fieles de la Parroquia San Pablo, Princeton, el padre Valle celebró Misa en la Iglesia de Santa Teresa de Ávila en Ávila, España. En la foto, el padre Valle venera al Santísimo. Foto cortesía de Lilian Mauro
En una peregrinación en 2017 con fieles de la Parroquia San Pablo, Princeton, el padre Valle celebró Misa en la Iglesia de Santa Teresa de Ávila en Ávila, España. En la foto, el padre Valle venera al Santísimo. Foto cortesía de Lilian Mauro
“Nuestra seguridad está en el compartir y no el tener” es un refrán que se suele escuchar del padre Miguel Valle, vicario parroquial de la Parroquia San Pablo, Princeton, un principio que él sacerdote aprendió de niño en el departamento de Valle de Cauca, Colombia.

El padre Valle aprendió ese mensaje cuando era niño con su familia campesina.

“Mi infancia transcurrió en el campo en donde aprendí de mi padre Miguel Ángel Valle, las técnicas para cultivar la tierra y de mi madre, Alicia Echeverry, las más exquisitas habilidades de la cocina campesina”, comparte el padre Valle. “Recuerdo también, que como éramos tantos hermanos en casa y al no haber ropa suficiente, todos terminábamos felices de compartir la misma ropa, sin importar si la talla o el color iban o no con nuestros gustos personales, pues de lo que se trataba era de satisfacer las necesidades del momento”.

Ordenado al sacerdocio por el obispo Jorge Jiménez Carvajal el 19 de agosto del 1995, el padre Valle empezó su ministerio sacerdotal. Llegaría a servir en la Diócesis de Trenton en el 2002 a la Iglesia San José, Trenton, con el padre Javier Díaz.

Ahora, el padre Valle celebra 25 años de sacerdocio. “Yo creo que la voluntad de Dios siempre sale, al igual que ocurrió con Pablo, el Apóstol”, reflexionó el padre Miguel.

Dice que le ha encantado ministrar en las parroquias de la Diócesis. “He podido conocer a diferentes comunidades y [apoyarlas] a comprender que Jesús no está presente en la Biblia, la vida sacramental ni en las Misas dominicales solamente – sino que Jesús está presente en el gran libro de su vida personal y comunitaria”, dijo.

Al reflexionar sobre los últimos 25 años y en los que le quedan por delante, el padre Valle compartió, “No sé en dónde me corresponderá terminar esta carrera de fe que el Señor ha tenido a bien en ofrecerme, solo sé que, por la gracia de Dios, soy lo que soy’”.