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Ahora que la pandemia pasa la marca de un año entero y sigue presente en el 2021, un efecto secundario profundo ha surgido: el aislamiento.

La experiencia no solo deja a personas separadas de los demás por la enfermedad, distanciamiento social y hacer cuarentena, sino que a menudo las deja “cuestionando dónde está Dios”, escribe el obispo David M. O’Connell, C.M., en su nuevo escrito: “’Y yo les aseguro que estaré con ustedes siempre’, una carta pastoral sobre la presencia de Dios”.

El título de la carta viene del Evangelio de Mateo 28:20, que dice, “Y yo les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”. Publicada escrita el 22 de febrero, 2021, en la Fiesta de la Silla de San Pedro, la carta pastoral fue publicada el 1 de marzo a través de los medios diocesanos como texto escrito y podcast en inglés y español. También fue enviada a todas las parroquias y escuelas para distribución en sus comunidades locales.

En esta, su tercera carta pastoral como el décimo Obispo de Trenton, el obispo O’Connell se enfoca en la realidad dolorosa de la separación y soledad, ofreciendo dirección a los fieles para profundizar la seguridad de la fe y recobrar un sentido de la presencia de Dios.

El obispo también recuerda a quienes “el distanciamiento social ha sido su realidad durante mucho tiempo y no por ninguna opción propia:” … los pobres, marginados, maltratados, quienes viven solos, ‘en cuarentena’ por cualquier razón. El distanciamiento social y aislamiento son sentencias impuestas por la sociedad sin ninguna posibilidad de la libertad.

“… No podemos olvidarnos de ellos”.

La primera carta pastoral por el obispo O’Connell, “Creo y creemos en la Iglesia: Una, santa, católica y apostólica”, fue publicada en el 2012 como respuesta al “Año de la Fe” que celebró el 50 aniversario del Segundo Concilio Vaticano y el 20 aniversario del Catequismo de la Iglesia Católica. Su segunda carta pastoral, “La misericordia y verdad se encontrarán”, fue publicada en el 2015 para observar el Año Jubilar de la Misericordia proclamado por el papa Francisco.

Al presentar esta carta más reciente, el obispo O’Connell escribe: “Escribo esta carta pastoral no para intentar de comprobar la existencia de Dios ni convencer a los no-creyentes. Escribo simplemente como un creyente y pastor de otros creyentes en la Iglesia Católica para reafirmar la creencia fundamental y no-negociable que compartimos. Es decir que Dios existe”.

En reflexionar sobre los textos del maestro místico Eckhart, el obispo O’Connell comparte, “Es por lo que Dios está más cerca del alma de lo que lo está ella misma. Dios me es más próximo que yo mismo lo soy de mí mismo; mi ser”.

En tres secciones particulares – La presencia de Dios, la práctica de la presencia de Dios, y vivir en la presencia de Dios, el obispo O’Connell estresa la importancia de la oración, enfatizando que “Reconocer a Dios y su presencia eterna es lo que da sentido y significado a todas nuestras ‘oraciones’. Es lo hace que ‘sean oraciones’”.

El “punto clave”, escribe el obispo O’Connell sobre la carta pastoral, es reconocer que “para nosotros como creyentes, ubicarnos en la presencia de Dios donde estemos y elevar nuestras vidas, sentimientos, necesidades, esperanzas y planes, nuestros queridos a Dios en oración. Y, entonces, dejarnos a vivir en la presencia de Dios”.

 

LEE LA CARTA PASTORAL DEL OBISPO O'CONNELL POR COMPLETO AQUÍ.