¿Qué es mejor que el amor de un abuelo/la? Muy pocas cosas en este mundo.

La Biblia enseña que aquellos que son bendecidos con una larga vida, incluidos los abuelos, son "signos vivos de la bondad de Dios que otorga la vida en abundancia", compartió el Papa Francisco en su mensaje para la segunda Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos, que se celebrará el 24 de julio.

Las palabras del salmista, "En la vejez todavía darán fruto" (92:15) sirve como tema, y un estímulo a las personas de edad avanzada a mirar al futuro con expectativa.  El día se celebra el cuarto domingo de julio, cerca del memorial de los santos san Joaquín y santa Ana (26 de julio), los padres de la Santísima Madre y los abuelos de Jesús.

Muchas parroquias observarán el día con bendiciones especiales de los abuelos, y en mi parroquia se celebrara con Misa y con  divertidas actividades familiares.

Nuestros mayores son un regalo para nosotros, ya que son los poseedores de nuestras historias familiares, historias del mundo, sabiduría vivida, amor incondicional por sus nietos, transmisores de la fe y, a menudo, se mantiene con una calma que proviene de su experiencia de haber visto las cosas arreglarse incluso cuando parecían irreparables. Oran por todos nosotros, nos guían y, cada vez más, en estos días, ayudan con las tareas diarias de la vida familiar mientras los padres trabajan.

Basándose en las Escrituras, el Papa Francisco anima a los fieles a celebrar el día juntos "con aquellos ...   a quien el Señor 'ha llenado de días. ' ...  Os pido que den a conocer esto en vuestras parroquias y comunidades; que busquéis a los ancianos que se sienten más solos, en casa o en las residencias donde viven. Asegurémonos de que nadie se sienta solo en este día. Solamente el esperar una visita puede transformar esos días en los que pensamos que no tenemos nada que esperar; de un encuentro inicial, puede surgir una nueva amistad. ¡Visitar a los ancianos que viven solos es una obra de misericordia en nuestro tiempo! "

Entonces, ¿cómo podemos celebrar este día? Aquí hay algunas ideas:

  • Pase tiempo con los abuelos o personas mayores en su vida. Tenga una comida especial con ellos. Pídales que le cuenten las historias que son más significativas para ellos: ¿Cómo fue su niñes?  ¿Puede contarme una historia de cuando tenías mi edad? ¿Cómo se conocieron la abuela y el abuelo? ¿Cómo fue criar niños? ¿Cuál es la historia más divertida que tiene? ¿Cuál fue el evento mundial más significativo que observo?  ¿Qué ha significado su fe para usted a lo largo de los años?
  • Escriba una nota de agradecimiento a sus abuelos y dígales lo mucho que los aprecia.
  • Si no tiene abuelos en su vida (e incluso si los tiene), hable con un adulto mayor en la Misa. Si ve a una persona mayor que siempre está sola, invítela a desayunar.
  • Escriba tarjetas con mensajes alegres o tarjetas de oración y envíelas a un centro local para personas mayores. Si es factible, ofrézcase como voluntario en una instalación de personas mayores : siempre están buscando personas para ayudar a los residentes a jugar, cantar, dirigir oraciones, etc.
  • Ofrézcase a hacer algunos trabajos de jardinería para una persona mayor en su vecindario.
  • Done artículos que las personas mayores necesitan en un banco de alimentos local: muchos de los clientes son personas mayores que viven en situaciones difíciles.
  • Conviértase en un ministro de la Sagrada Comunión para las personas mayores que están enfermitos en casa y si usted tiene niños llévelos con usted (siempre y cuando la persona lo permite).

Nuestros ancianos son realmente un tesoro para nuestras familias e iglesias, pero, a menudo, gran parte de lo que hacen por nosotros no se valora. Tome un tiempo para conocerlos y hacerles saber que los ama y aprecia.

Jennifer Elsensohn es la asociada pastoral en la Concatedral de San Roberto Belarmino, Freehold.