El pan de Semana Santa sigue siendo una tradición guatemalteca especial. Fotos cortesía de Sandra López
El pan de Semana Santa sigue siendo una tradición guatemalteca especial. Fotos cortesía de Sandra López

Por Sandra López | Catedral Santa María de la Asunción, Trenton

Desde que era una niña en Salcajá, Quetzaltenengo, Guatemala, recuerdo a mis abuelitas y mi madre comprando los ingredientes para hacer el famoso pan de Semana Santa. Recuerdo que una de mis abuelitas hacia su pan el domingo de ramos me recuerdo que una noche antes se llevaban todos los ingredientes a la panadería para que prepararan la levadura casera (levadura, harina y agua) aproximadamente entre 6 y 7 de la noche.

Les daban un turno a las personas y en la madrugada, aproximadamente a las 2 de la mañana, empezaban con los turnos. La gente llegaba para estar pendiente de su pan y cuidarlo durante todo el proceso hasta que salía del horno.

Me recuerdo que a los niños no nos dejaban comer pan caliente porque decían que nos podíamos empachar / dolor de estómago/indisposición por una mala digestión. 

 

Ingredientes:

Harina, huevos, azúcar, Manteca, mantequilla, pasas, levadura, (la levadura casera se prepara con anticipación, esta se prepara con harina, levadura y agua) agua y sal.

Se revuelven los ingredientes a mano o se puede utilizar una batidora de panadería (con fuerza) ya que la masa no queda muy suave y es pesada para revolver.

Ya cuando se han mezclado todos los ingredientes se deja reposar por varias horas y después se hacen bolas de la masa según el tamaño del pan que se desee.  

Se deja reposar y cuando la masa ha crecido un poco se les dan forma a los panes dependiendo la figura que se desea. Pueden ser mestizas que son los panes redondos con adorno, retorcidos, molletes (llevan harina en la parte de arriba y se ven como volcanes) biscochos y muchos más. La masa es la misma, pero es sabor es diferente según la figura del pan.

Según el diseño que se quiera hay algunos panes que llevan betún (mezcla de huevo) y se adorna con ajonjolí y a quienes les gusten los anisillos (dulcecitos de colores). 

Cuando ha llegado a su tamaño se pone al horno… (Normalmente una persona que sabe hacer este pan sabe cuánto tiempo lleva cada paso).

Se puede acompañar con una taza de chocolate, te, leche…

Mis suegros empezaron con el negocio de la panadería y mi cuñado aun la conserva. Ellos tienen dos hornos grandes de barro y se calientan con leña. Mi esposo Vini aprendió a hacer ese delicioso pan y todos los años lo hacemos y hemos pasado esa tradición a nuestros hijos y nietos y creo que seguirá por muchas generaciones.

 

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