El reverendo señor Sansevere está llamado a la Promesa del Elegido, declarando su intención de asumir las responsabilidades de sacerdote, y se arrodilla frente al obispo O'Connell al prometer su obediencia al Obispo y sus sucesores.
Foto pescadora | Jeff Bruno
El reverendo señor Sansevere está llamado a la Promesa del Elegido, declarando su intención de asumir las responsabilidades de sacerdote, y se arrodilla frente al obispo O'Connell al prometer su obediencia al Obispo y sus sucesores. Foto pescadora | Jeff Bruno

Mientras se arrodillaba frente al pastor de la Diócesis de Trenton, el padre Stephen Sansevere recordó dos de los Sacramentos de la Iglesia: el Sacramento del Orden Sagrado y también del Matrimonio.

“Este cáliz que consagré esta mañana contiene en la cruz de su base el aro matrimonial de Susanne, quien sin duda estás con nosotros de manera más hermosa y especial hoy”, dijo el obispo David M. O’Connell C.M., mientras le presentó la patina y el cáliz al padre Sansevere durante el Rito de Ordenación.

De hecho, los familiares y amigos estarían de acuerdo que la memoria de Suzanne Sansevere, quien murió hace tres años, estaba presente durante la Misa en la cual su esposo hizo sus promesas sacerdotales el 27 de junio en la Co-Catedral San Roberto Belarmino, Freehold.

“Pienso en ella cada día de mi vida”, dijo el padre Sansevere. “Ahora ser sacerdote, es completar la rueda de mi vida”.

Responder al llamado

Unos quince sacerdotes concelebraron la Misa de Ordenación con el obispo O’Connell y procesaron en la iglesia llevando sus máscaras. Los 100 familiares y amigos que asistieron ejercieron la distancia social y tomaron su temperatura al llegar.

“Mis hermanas y hermanos, que día tan glorioso celebramos hoy al ordenar a este hombre, nuestro hermano, amigo, colega al sacerdocio de Jesucristo. Steve, te deseo cada bendición”, dijo el obispo O’Connell antes de la proclamación de la Palabra.

Galería de fotos: Misa de Ordenación del padre Sansevere

Galería de fotos: Padre Sansevere celebra primera Misa

Ambas escrituras hablaron sobre el llamado de Dios. “Antes de formarte en el vientre yo te conocía, antes de nacer yo te aparté”, proclamó Lawrence Sansevere, hermano de Stephen, del Libro de Jeremías. La segunda lectura de la Carta a los Hebreos declaró, “Todo sumo sacerdote es escogido de entre los hombres. Él mismo es nombrado para representar a su pueblo ante Dios… Nadie ocupa ese cargo por iniciativa propia; más bien, lo ocupa el que es llamado por Dios, como sucedió con Aarón”.

El reverendo señor Rjoy Ballacillo, ordenado diacono transicional la semana anterior, proclamó el Evangelio y recontó de la apariencia de Jesús a los Discípulos después de su Muerte y Resurrección.

“La paz esté con ustedes”, dijo citando Juan 20:19. “Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Al ver al Señor, los discípulos se alegraron. “¡La paz sea con ustedes”! repitió Jesús. “Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes”. Acto seguido, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo”.

Después del Evangelio, comenzó el Rito de Ordenación con la presentación del reverendo señor Sansevere al obispo O’Connell por el monseñor Thomas J. Mullelly, vicario episcopal diocesano por los clérigos y la vida consagrada y director de seminaristas.

 “Padre reverendísimo, la Santa Madre Iglesia le pide ordenar nuestro hermano a la responsabilidad del sacerdocio”, dijo el monseñor Mullelly.

“¿Usted atestigua que es digno”? preguntó el obispo. “Yo atestiguo que sí, es digno”, respondió el monseñor.

“Confiando en el apoyo del Señor Dios y Salvador, Jesucristo, escogemos a Stephen, nuestro hermano, para el orden del sacerdocio”, dijo el obispo O’Connell mientras todos aplaudieron fuertemente.

Nuevo camino

“Steve, ha sido un camino extraordinario”, dijo el obispo en su homilía. “Todos nosotros estamos tan orgullosos hoy de poder participar contigo en este próximo paso de tu vida. Al mirar a estos sacerdotes aquí, se ve gente que te ha inspirado por los años, gente que te ha guiado”.

“Durante muchos años, servías como diacono en nuestra Iglesia, y ahora con el fallecimiento de tu querida esposa, esta oportunidad se te hace posible para avanzar al sacerdocio. Te decimos, ‘Se buen sacerdote. Se un sacerdote fiel”.

El obispo compartió una conversación reciente que tuvo con Sansevere en que el obispo O’Connell le preguntó si el (entonces) diacono Sansevere sabia lo que significaba su apellido en francés.

“Al tiro me lo dijiste. Sin severidad. Sin dureza. Ves, eso es una buena manera de ministrar el Pueblo de Dios. Predicar la verdad al Pueblo de Dios y predicarla con amor y compasión”.

Legado de devoción

“Dios… te… bendiga… Padre… Steve”.

Cinco letreros con las palabras le esperaron afuera de la co-catedral después de la Misa en que el padre Stephen Sansevere fue ordenado sacerdote para la Diócesis de Trenton. Familiares y amigos felicitaron al nuevo sacerdote; otros se inclinaron para recibir una bendición.

El padre Eugene Roberts, párroco de la Parroquia San Gabriel, Marlsboro, quien acompañó al padre Sansevere cuando era diacono por unos veinte años, reflexionó sobre el diaconado de su amigo. “Su servicio… el tiempo pasó muy rápidamente. Cuando amas lo que haces, las horas, los años se convierten en un minuto”.

“Cuando te involucras en la obra del Señor, no hay otra que sentir una paz interna y alrededor tuyo – él es un ejemplo de eso”.

El párroco fue uno entre muchos quienes reconocían al padre Sansevere como homilista excelente, un sacerdote con quien los fieles podrán conectar.

“Sus mensajes siempre están muy personables, casi como estar en conversación con el”, dijo su primo, Bob, al reflexionar sobre la manera en que su amigo suele salir al pasillo a caminar entre la gente mientras predica. “Le gusta utilizar experiencias de su pasado, normalmente con algo de humor familiar”.

Lawrence Sansevere bajó la cabeza un poco mientras emocionadamente habló de su hermano mayor y su ordenación. “Me hace querer llorar al pensarlo. Mamá y Papá estarían tan orgullosos”, dijo sobre sus padres devotos quienes se han fallecido.

Además de estar casado caso 40 años, Stephen Sansevere, 66, trabajaba 25 años en Jersey City en el departamento de policía antes de jubilarse como sargento. Chet Urbanowicz era su compañero para seis años.

“Él siempre era la voz razonable”, dijo Urbanowicz. “Siempre salía a apoyar a personas”.

“Siempre era muy devoto a Susanne y ella le apoyaba a 100 por ciento cuando entró al diaconado y por toda su educación. Estoy seguro de que a ella le gustaría mucho ver esto hoy”.

El padre Sansevere estuvo de acuerdo. “En todas las decisiones que he tomado, ella siempre ha confiado en mí. Siempre ha sido una fuerza constante y pienso que todavía es una fuerza que me orienta en la vida”.

Dijo que se siente agradecido por los dos cálices que recibió – uno con el aro matrimonial regalado por la unión de policía de Jersey City y la sociedad de esmeralda, y el otro que recibió de parte de la Parroquia San Gabriel. El obispo O’Connell bendijo ambos.

“No sé lo que me traerá el sacerdocio, pero sé lo que espero que traiga”, dijo. “Espero que sea capaz de llevar este ministerio a los fieles y que mi experiencia de todos estos años me apoyen en apoyar a los demás”.