El papa Francisco sonríe con la delegación del Encuentro. Los delegados viajaron a Roma para presentar los resultados del V Encuentro Nacional al papa Francisco y oficiales del Vaticano. 
(Foto CNS /Vatican Media)
El papa Francisco sonríe con la delegación del Encuentro. Los delegados viajaron a Roma para presentar los resultados del V Encuentro Nacional al papa Francisco y oficiales del Vaticano. (Foto CNS /Vatican Media)

CIUDAD DEL VATICANO (CNS) -- Una delegación de obispos y laicos de los Estados Unidos vinieron a Roma a compartir con el papa Francisco y oficiales del Vaticano las gozosas experiencias y valiosas recomendaciones que surgieron el quinto Encuentro Nacional el año pasado.

El arzobispo José H. Gómez, de Los Ángeles, vice-presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, compartió que sentía mucha emoción de poder anunciar "la buena nueva " sobre lo que habían aprendido y cómo el proceso se ha ido desarrollando.

"Cuando hablamos con el Santo Padre"-- cuando todavía estaban preparándose para el evento de septiembre de 2018, dijo el arzobispo, el formar e inspirar a discípulos misioneros de toda la nación, "era nuestro sueño; ahora podemos compartir con él que esto ya está ocurriendo".

La energía llevada a Roma se siente también en la Diócesis de Trenton. Desde el principio del proceso del V Encuentro, Sandra López, coordinadora diocesana para iniciativas ministeriales hispanas, y muchos líderes de las parroquias de la Diócesis, han estado presentes y trabajando para la comunidad diocesana.

Todo el proceso ha brindado mucha esperanza dijo López.

“Mi esperanza para nuestra diócesis [al ver llegar los documentos al Santo Padre], es que cada uno de nuestros hijos tenga ese encuentro con Jesús”, ella comentó. “Solo eso va a transformar los corazones y por lo tanto cambiará la vida de tanta gente sufriente en nuestra sociedad”.

Reflexionó también sobre el trabajo que hace falta en el camino todavía. “Que el clero y los laicos trabajemos más unidos por el crecimiento y prosperidad de nuestra querida Diócesis de Trenton”.

El arzobispo Gómez, junto con el obispo Nelson J. Pérez, de Cleveland, presidente del comité de la Conferencia de Obispos Católicos para la diversidad cultural en la iglesia, y el obispo auxiliar de Detroit, Arturo Cepeda, presidente del subcomité de asuntos hispanos, llevó a una delegación al Vaticano del 13 al 18 de septiembre. Estaban presentando los "Procesos y Conclusiones " del quinto Encuentro Nacional de Pastoral Hispana ", cuando hablaron con CNS el 16 de septiembre.

Los materiales que han estado compartiendo ofrecen un resumen de los desafíos, oportunidades, recomendaciones y prácticas con éxito en lo que se refiere al cuidado y acompañamiento personal de las comunidades hispanas y Latinas en los Estados Unidos y su llamada a ser discípulos misioneros.

La reunión nacional del quinto Encuentro, en Grapevine, Texas, fue una reunión histórica de líderes hispanos/latinos en ministerio, delegados de diócesis, movimientos eclesiales, escuelas y organizaciones de todos los Estados Unidos. Los obispos calcularon que más de un millón de católicos habían participado en los Encuentros parroquiales, diocesanos y regionales en los dos años antes del evento en Grapevine.

Adela Madrigal Cruz, delegada para la Diócesis de la Parroquia San Antonio Claret, Lakewood, participó en aquella reunión histórica de Texas. Volvió a su comunidad “con mucha alegría de buscar servir más y mejor”.

Que se nos note que Cristo vive en nosotros en nuestras formas de ayudar a los menos afortunados”.

Esta misma alegría y ánimo que Madrigal compartió fue una de las cosas que la delegación llevó al Vaticano, dijo el arzobispo Gómez es que "los latinos en Estados Unidos están entusiasmados con su fe".

"La iglesia en los Estados Unidos está viva, es una Iglesia joven", que cuenta con aproximadamente 50 por ciento de católicos menores de 18 años o menores que son hispanos, o de origen latino, dijo el obispo Cepeda a CNS.  

"Es maravilloso," dijo. "Están trayendo el futuro de la iglesia, pero al mismo tiempo son el ‘ahora’ de la Iglesia”, lo cual es causa de "mucha alegría y esperanza ".

El obispo Pérez dijo a CNS, que les está contando a los oficiales del Vaticano lo entusiasmada que está la gente de ser "de hecho, discípulos misioneros", yendo a los lugares que el papa Francisco ha llamado “las periferias”. La gente ha estado yendo "a lugares donde la iglesia no siempre está presente", dijo, como cárceles y esquinas en la calle, y a quienes puede que se sientan alejados, como los jóvenes y los trabajadores indocumentados.  

"El clima político en los Estados Unidos respecto a la inmigración y a nuestros hermanos y hermanas indocumentados ha sido muy desafiante, y, de hecho, muy doloroso", dijo el obispo Pérez.

Pero el proceso del Encuentro, que comenzó en las bases en 1972, “providencialmente creó el espacio, el foro, para que la gente pudiera reunirse y compartir su incertidumbre y sus temores, y sentir el apoyo y el calor de una comunidad cristiana", dijo.

El obispo Cepeda dijo que este momento ha empujado a la iglesia a ser "la voz de los sin voz. Es un momento para que los saquemos de las sombras, para poder trabajar para una reforma, una reforma migratoria integral que no separa a las familias".

"Queremos ser la voz de una nación que da la bienvenida a los inmigrantes, quienes serán quienes transformen nuestra iglesia y nuestra nación si lo hacemos ", dijo.

El arzobispo Gómez dijo que la creciente presencia de católicos hispanos y latinos y la obra y visibilidad de los "Encuentros" está "ayudando a los latinos a comprender que son parte integral de la vida de la Iglesia y de la vida social en los Estados Unidos, y está llamándolos al liderazgo".

"Espero que esto ayude a todas las personas en los Estados Unidos a ver que los latinos verdaderamente quieren participar en la vida de la sociedad y esto trae una verdadera reforma migratoria a nuestro país", dijo el arzobispo.  

Juliana Cano, delegada de la Diócesis de Trenton y feligresa de la Parroquia San José, Trenton, comentó, “Si bien hablamos de las periferias, entonces tenemos que enfocarnos en aquellos que han perdido su fe. En aquellos que a lo mejor están confundidos y no saben cuál rumbo seguir. En aquellos que a lo mejor nunca hemos saludado, y que andan buscando seguir los pasos de un misionero. En aquellos en las cárceles que buscan de Dios pero piensan que no son suficientes porque han cometido un crimen. En aquellos habitantes de las calles que lo único que les queda es su fe en Dios”.

Con un mensaje fuerte para cada persona de buena voluntad y fe, Cano también desafió:

“Y lo más importante, en no olvidarnos de nuestras propias familias y todos los días trabajar en la misión de padres para reforzar nuestras bases e inculcar a nuestra familia todo lo que aprendimos en Texas [y que está ahora presente en los documentos que llevaron a Papa Francisco], como esposos(as) para que juntos reafirmemos nuestra fe con nuestra pareja, como hijos(as) para complementar la fe y enseñanzas que nuestros padres nos dan. Y nunca dejar de luchar por esta misión. Todavía no terminamos... queda mucho por hacer delante”.