El Cursillo hispano en la Diócesis recientemente creció gracias a las 31 mujeres que participaron en un retiro del 25 al 28 de julio en la Catedral Santa María de la Asunción, Trenton. En esta foto, las nuevas cursillistas sonríen con Padre Neiser Cardenas después de la celebración de la Misa.  
(Foto cortesía de Padre Cardenas)
El Cursillo hispano en la Diócesis recientemente creció gracias a las 31 mujeres que participaron en un retiro del 25 al 28 de julio en la Catedral Santa María de la Asunción, Trenton. En esta foto, las nuevas cursillistas sonríen con Padre Neiser Cardenas después de la celebración de la Misa. (Foto cortesía de Padre Cardenas)

Al llegar a la Catedral Santa María de la Asunción, Trenton, el 25 de julio, las 31 mujeres entregaron sus celulares. Respondieron a un pedido felizmente porque sabían que, durante los próximos tres días, prestarían toda su atención en tener un encuentro personal con Jesús que podría arrancar una conversión duradera de corazón.

Las mujeres llegaron desde varios pueblos de la Diócesis, incluyendo Trenton, Mount Holly, Freehold, Red Bank Keyport y Toms River, además de algunas de Washington, N.J., y Pennsylvania. Se reunieron para un retiro anual como miembros del movimiento diocesano de Cursillo.

Con su director espiritual, el padre Neiser Cardenas, 11 líderes llamados cursillistas, y el apoyo de otros sacerdotes, las mujeres pasaron el fin de semana en una formación intensa en que rezaban, meditaban, escuchaban charlas, recibían la dirección espiritual, asistían a Misa y, si optaran, recibieron el Sacramento de Reconciliación. La meta de Cursillo fue ofrecer a las cursillistas la oportunidad de recibir las lecciones del retiro y luego enviarlas a evangelizar en el cuarto día – que representa el resto de sus vidas.

“El Cursillo sirve como un mecanismo de liderazgo y formación de fe”, dijo Padre Cardenas, vicario parroquial de la Catedral. “Nosotros servimos en cada parroquia que nos permite reclutar a nueva gente de las comunidades para que participen en la experiencia”.

Cursillo, explicó Padre Cardenas, es un movimiento apostólico de la Iglesia Católica que empezó en Majorca, España, por un grupo de laicos en el 1944 mientras refinaban una técnica para entrenar a líderes peregrinas cristianas. De aquel esfuerzo, Cursillo se hizo un ministerio mundial para encontrar, entrenar, sostener y unificar al liderazgo para Cristo y su Iglesia.

Padre Cardenas explicó el proceso o etapas de Cursillo – pre-Cursillo, Cursillo y pos-Cursillo. La etapa pre-Cursillo se basa en animar a que la persona participe completamente en los Sacramentos de la Iglesia para estar en plena comunión con la Iglesia.

“Nosotros intentamos coordinar mucho con los programas catequéticos de las diferentes comunidades hispanas para apoyar al proceso”, dijo el padre. También compartió que Cursillo es para los fieles que hablan inglés.

Durante la etapa del pos-Cursillo, “El Cuarto Día empieza y los nuevos cursillistas regresan a sus comunidades para servir y formar parte de diferentes ministerios” como ministros extraordinarios de la Eucaristía, lectores y sacristanes. La etapa pos-Cursillo ofrece oportunidades a los cursillistas para seguir en su camino de fe a través de la experiencia de Ultreia que son reuniones para seguimiento y compartir además de visionar planear actividades evangelizadoras, dijo Padre Cardenas.

Al reflexionar sobre la historia de Cursillo en la Diócesis de Trenton, Padre Cardenas compartió que hace cuatro años los cursillistas arrancaron un proceso de reconstrucción porque el movimiento se había vuelto inactivo y “a riesgo de desaparecer”.

“Empezamos a renovar el movimiento y avivar el ministerio”, dijo, añadiendo que los esfuerzos resultaron en el desarrollo de un documento con una declaración de misión y visión y un plan pastoral. Además, notó el sacerdote que los nuevos integrantes al Cursillo hispano se reunieron recientemente con los cursillistas que hablan inglés con la esperanza de “crear un ministerio más eficaz”. Las dos comunidades de Cursillo se convinieron por una primera Misa bilingüe en junio en la Co-Catedral San Roberto Belarmino, Freehold. Están planificando una segunda Misa bilingüe para el 26 de octubre a mediodía en la Catedral Santa María de la Asunción celebrada por el obispo David M. O’Connell, C.M.

“Seguiremos ofreciendo al Cursillo como una fuente de formación y liderazgo para las comunidades hispanas de la Diócesis de Trenton”, dijo el padre Cardenas.