Se ve frascos de la vacuna de Johnson & Johnson's Janssen COVID-19 durante la fase 3 del proceso de desarrollo en esta foto sin fecha. Foto CNS/Johnson & Johnson, Handout via Reuters
Se ve frascos de la vacuna de Johnson & Johnson's Janssen COVID-19 durante la fase 3 del proceso de desarrollo en esta foto sin fecha. Foto CNS/Johnson & Johnson, Handout via Reuters

El obispo Kevin C. Rhoades de Fort Wayne-South Bend, presidente del comité por la doctrina, y el arzobispo Joseph F. Naumann de Kansas City, Kansas, presidente del comité por las actividades provida de la Conferencia de Obispo Católicos de los Estados Unidos, publicaron un comunicado sobre la vacuna del COVID-19 de Johnson y Johnson que fue aprobada recientemente para el uso en los Estados Unidos.

“La aprobación de la vacuna de Johnson y Johnson del COVID-19 para uso en los Estados Unidos de nuevo crea cuestiones sobre la permisibilidad moral de usar vacunas que fueron desarrolladas, probadas y/o producidas con la ayuda de líneas de células derivadas de abortos.

“Las vacunas de Pfizer y Moderna crean preocupaciones porque usaron una línea de células derivadas de abortos para probarlas, pero no en su producción. Sin embargo, la vacuna de Johnson y Johnson fue desarrollada, probada y producida con las líneas de células derivadas por abortos, creando mayor preocupación adicional. La Congregación por la Doctrina de la Fe ha declarado que “frente a la falta de vacunas en contra el COVID-19 que sean sin reproche … es aceptable moralmente recibir vacunas que han usado líneas de células de fetos abortados en su investigación y proceso de producción. Sin embargo, si uno puede optar por vacunas del COVID-19 seguras y eficaces, se debe optar por la vacuna con menor conexión a líneas de células derivadas por abortos. Entonces, si uno tiene la posibilidad de escoger una vacuna, se debe escoger las vacunas de Pfizer o Moderna antes que la de Johnson y Johnson.

“Seguimos insistiendo que las compañías dejen de usar líneas de células derivadas por abortos, al ver el sufrimiento mundial causada por esta pandemia, nosotros afirmamos que recibir una vacuna puede ser un acto de caridad que sirve el bien común”.

Para más información, los obispos están refiriendo a personas a estos documentos y declaraciones: Declaración de diciembre 2020, Respuestas a Preguntas Claves Éticas sobre vacunas de COVID-19, Nota de la Congregación por la Doctrina de la Fe, y a la declaración de la comisión del Vaticano del COVID-19 en colaboración con la Academia Pontificia de Vida.