Después de combatir el huracán Dorián, de categoría 5, durante casi cuarenta horas, las islas de las Bahamas se han visto una devastación de cualquier forma: la pérdida de hogares y vidas, y la destrucción de las islas por las inundaciones.

Catholic Relief Services (CRS por sus cifras en inglés) está aceptando donaciones para ayudar en los esfuerzos de apoyo. Colaborando con socios locales, la organización está asesorando las necesidades inmediatas con que las donaciones ayudarán – la comida, el alojamiento transitorio y el agua potable.

Para donar y apoyar a las familias y personas afectadas por la tormenta, visite al enlace: www.crs.org.

“Que no olvidemos de rezar por las víctimas del huracán”, dijo el obispo David M. O’Connell, C.M.

El cardenal Daniel N. DiNardo, arzobispo de Galveston-Houston y presidente de la Conferencia Católica de Obispos de los Estados Unidos, compartió un mensaje el 4 de septiembre mientras el huracán se acercara al sureste de los Estados Unidos.

“Mientras nos mantengamos vigilantes para ver los efectos del huracán Dorian mientras se acerca a la costa estadounidense, estamos extremamente conscientes de la necesidad drástica que afronta las Bahamas que ha sido tan devastadas por esta tormenta catastrófica”, dijo. “Rezamos por todos los afectados e invitemos a todos los católicos y toda persona de buena voluntad a donar a Catholic Relief Services y Caridades Católicas, EE.UU”.