Al empezar el verano, les ofrezco mis sinceros deseos a todo el clero, los religiosos y los fieles de la Diócesis. Que esta estación de verano sea un tiempo muy merecido de relajarse y gozar momentos con la familia y amigos y más oportunidades para acercarnos al Señor Jesús. No olviden de ir a Misa y comulgar la Santa Eucaristía durante estos meses veraniegos. La vida siempre es más feliz y mejor cuando incluimos al Señor Jesús en nuestros planes. ¡Dios los bendiga a todos!