Una bandera de los Estados Unidos vuela frente de la Corte Suprema en Washington, D.C.
Foto CNS/Al Drago, Reuters
Una bandera de los Estados Unidos vuela frente de la Corte Suprema en Washington, D.C. Foto CNS/Al Drago, Reuters

El obispo David M. O’Connell, C.M., invita a los fieles orar con él en este día de inauguración una oración por nuestra patria”, ofrecida por primera vez en el 1959 por el cardenal Patrick O’Boyle, el arzobispo de Washington, en la consagración de los Estados Unidos de América a la Santa Virgen María bajo su titulo patronal de “La inmaculada Concepción”. Se oraron esta oración en las parroquias del país.

Padre Nuestro en el Cielo, que elegiste a María como la más preciada de tus hijas; Espíritu Santo, que la elegiste como tu Esposa; Dios Hijo, que elegiste a María como tu Madre; unidos a María adoramos tu majestad y reconocemos tu señorío y autoridad supremos.

Santísima Trinidad, ponemos a los Estados Unidos de Norteamérica en manos de María Inmaculada para que ella te presente el país. Por medio de ella queremos agradecerte por los muchos recursos de esta tierra y por la libertad que heredamos en ella. Por la intercesión de María, ten piedad de la Iglesia Católica en los Estados Unidos. Concédenos la paz. Ten misericordia de nuestro presidente y todos los funcionarios de nuestro gobierno. Danos una economía fructífera que surja de la justicia y la caridad. Ten misericordia del capital, la industria y el trabajo. Protege la vida familiar de la nación. Protege el precioso don de numerosas vocaciones religiosas. Por la intercesión de nuestra Madre, ten misericordia de los enfermos, los pobres, los pecadores y quienes son tentados: de todos los necesitados.

María, Virgen Inmaculada, Madre nuestra, Patrona de nuestra Tierra, te veneramos y honramos y nos entregamos a ti. Protégenos de todo mal. Ruega por nosotros, para que, actuando siempre según tu voluntad y la Voluntad de tu Divino Hijo, vivamos y muramos agradando a Dios.

Amén.