Dios no nos ha abandonado y está presente entre nosotros. Al aprender cada día sobre la creciente preocupación de la proliferación del coronavirus en nuestras comunidades, tenemos que mantener la fe y la confianza en Dios, especialmente en momentos como estos, orando que Él nos lleve por la adversidad actual a la seguridad.

Mantener presentes las palabras del Señor Jesús en el Evangelio de San Lucas, “Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga” (Lucas 9:23), nos puede ayudar aceptar la Cruz ante nosotros en forma de la pandémica del coronavirus.

Para responder a la dirección más actualizada de parte de las autoridades nacionales y estatales de salud para intentar parar la proliferación de la enfermedad, declaro lo siguiente:

MISAS, SACRAMENTOS y OTROS SERVICIOS ECLESIALES

  • Se está suspendiendo todas las Misas públicas en la Diócesis de Trenton hasta el 3 de abril, 2020. Esta fecha puede cambiar mientras la pandémica del coronavirus evolucione.
  • Los Bautismos, funerales y bodas pueden seguir basado en el buen juicio de los párrocos, siempre con la precaución de que las personas no se deben congregar en grupos más de 50 como el Estado de New Jersey ha mandado.
  • Se debe observar las prácticas de la distancia social (entre 3-6 pies de distancia entre participantes) para cualquier evento dentro de un lugar eclesial.
  • Se debe mantener abiertas las iglesias para la oración, devoción privada y la adoración del Santísimo. Se pide a los párrocos considerar la Exposición del Santísimo durante el día. Sin embargo, se debe evitar orar en grupos grandes.
  • Se debe prestar mayor atención al mantener nuestras instalaciones eclesiales limpias.
  • Hay Misas y otra programación religiosa disponibles en línea y la televisión para los fieles durante este tiempo.
  • Estamos postergando todas las Confirmaciones en la Diócesis hasta después de la Pascua cuando nos organizaremos de nuevo.
  • Se debe hacer disponible el Sacramento de Reconciliación según la necesidad, pero no se debe llevar a cabo servicios públicos de penitencia.
  • Se debe mantener disponible el Sacramento de Unción de los Enfermos para las emergencias verdaderas. Puede ser que los hospitales y hogares para ancianos están cerrados para visitas. Los sacerdotes deben averiguar el estatus antes de ir.

ESCUELAS, EDUCACIÓN RELIGIOSA Y OTRAS CLAUSURAS

  • Todas las escuelas católicas de la Diócesis estarán cerradas como el Estado de New Jersey ha mandado. La superintendente de escuelas católicas ha provisto instrucciones para el trabajo académico en colaboración con las administraciones escolares.
  • Todos los programas de educación religiosa están suspendidos con trabajo-en-casa provisto por los lideres parroquiales locales donde posible.
  • Las oficinas de la cancillería estarán cerradas del 16 al 23 de marzo y el personal trabajará remotamente durante ese tiempo. Cierta cantidad del personal estará presente en la oficina cuando sea necesario para proveer los servicios esenciales.
  • Los párrocos deben usar el buen juicio sobre las oficinas parroquiales. Otras actividades y eventos ya planificados deben ser postergados o cancelados.
  • Los programas sociales y caritativos de alcance en la diócesis deben ser ajustados para cumplir con las direcciones del Estado de New Jersey.

Urgimos a los católicos fieles de la Diócesis de Trenton – los sacerdotes, los religiosos y los fieles laicos – mantenerse informados y actualizados acerca lo que está pasando en cuanto la pandémica del coronavirus durante esta emergencia nacional y estatal. Se puede encontrar enlaces a recursos nacionales, estatales y locales en nuestra página web: dioceseoftrenton.org/coronavirus.

Evaluaremos la nueva información que puede impactar estas directivas y postearemos novedades regularmente a dioceseoftrenton.org/coronavirus; trentonmonitor.com/coronavirus y en las redes sociales diocesanas.

Finalmente, evitemos las áreas con mucha gente, observemos la buena higiene, mantengamos las distancias apropiadas afuera de la casa y, si nos sentimos mal, nos quedemos en casa. Pido a todos los fieles recordar a las personas de tercera edad y todas las personas a riesgo en sus familias y comunidades, y alcanzarlas a través del teléfono para ver si necesitan alguna forma de apoyo.

UN LLAMADO A LA ORACIÓN

Propongo un Acto de Comunión Espiritual para los fieles que temporalmente no pueden recibir la Eucaristía:

“Mi Jesús, creo que Tú estás presente en el Santísimo. Te quiero más que cualquier otra cosa y deseo recibirte en mi alma. Ahora no puedo comulgarte sacramentalmente, pero pido que por lo menos entres en mi corazón. Te abrazo como si estuvieras ahí ya y me uno a Ti totalmente. Nunca me dejes separar de Ti. Amén”.

Para una lista de Misas transmitidas o grabadas en línea o emisoras de televisión que transmiten la Misa, visite: dioceseoftrenton.org/coronavirus.

Ahora que afrontamos un mayor riesgo de salud, es importante para todos los fieles católicos recordar las palabras de San Pablo a los Romanos: “Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración” Romanos 12:12). Como el obispo de la Diócesis de Trenton, yo invito a todos los católicos fieles a orar conmigo:

O María, Madre tierna, siempre iluminas nuestro camino como un signo de la salvación y la esperanza. Confiemos en Ti, quien bajo la Cruz compartió en el dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, la Salvación de tu Pueblo, sabes lo que nos hace falta, y confiamos que nos lo proveerás para que, como en Caná de Galilea, volveremos a la alegría y el banquete después de este tiempo de dificultad.

Ayúdanos, Madre del Amor Divino, a conformarnos a la voluntad del Padre y hacer lo que nos mandó Jesús, quien ha asumido nuestros sufrimientos y ha llevado nuestras tristezas para guiarnos, a través de la Cruz, a la alegría de la Resurrección.

Estés presente a todos que sufren del coronavirus y a todos que los acompañan: familias, amigos, vecinos, médicos, enfermeras, personal, oficiales gubernamentales, párrocos, sacerdotes y todos quienes buscan hacer la voluntad de Dios. Lleva el confort y la calma a las personas de tercera edad, a las personas a riesgo y a todos que tienen miedo. Se para todos nosotros un faro de esperanza, iluminando nuestro camino de nuevo hacia el corazón de tu querido Hijo, el Sanador Divino y la Salud de los Enfermos.

Bajo tu protección, busquemos el refugio, Santa Madre de Dios. Protégenos de cualquier peligro, O gloriosa y bendita Virgen.

Amén.