Recen para que los gobiernos respeten la conciencia de todas las personas que cuidan de los enfermos y los vulnerables.

Reflexionen

Durante siglos, los cristianos han llevado a cabo el ministerio de sanación de Cristo construyendo instituciones dedicadas a la medicina y al acompañamiento de los moribundos. En los últimos años, los activistas han tratado de debilitar la misión de la Iglesia obligando a los hospitales católicos a realizar procedimientos que destruyen la vida humana y socavan el florecimiento humano, como la esterilización, la cirugía de reasignación de género e incluso el aborto. Y mientras los activistas demandan a las instituciones católicas, las personas de fe que trabajan en instituciones laicas pueden verse obligadas a realizar abortos. Una enfermera de Vermont se vio forzada a elegir entre su trabajo y su fe cuando su empleador le dijo que tenía que participar en un aborto. Es impensable que menoscabemos nuestra misión de sanar destruyendo la vida inocente y dañando a las personas a quienes somos llamados a cuidar.

Actúen

Si bien hay leyes federales que protegen en teoría algunas objeciones por conciencia al aborto, la esterilización, y la cirugía de reasignación de género, esta protección no ha resultado eficaz en la práctica. Estas leyes sólo pueden ser aplicadas por queja a la Oficina para Derechos Civiles en el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), el cual ha venido rechazando la aplicación plena de estas leyes. La Ley de Protección de Conciencia cubriría deficiencias que bloquean la aplicación eficaz de leyes existentes, sobre todo estableciendo un derecho privado de acción que permite que víctimas de discriminación puedan defender sus propios derechos ante un tribunal. ¡Contacten con sus oficiales electos en el Congreso para instarlos a apoyar el Ley de Protección de Conciencia!