La Semana Nacional de Concientización de la Infertilidad pretende empoderar a parejas y familias a cambiar la conversación sobre la infertilidad. Foto USCCB
La Semana Nacional de Concientización de la Infertilidad pretende empoderar a parejas y familias a cambiar la conversación sobre la infertilidad. Foto USCCB

Esta semana, el 18-24 de abril, es la Semana Nacional de Concientización de la Infertilidad, un movimiento fundado en el 1979 por la Asociación Nacional de la Concientización de la Infertilidad “que busca concientizar al público sobre la enfermedad de la infertilidad y anima al público a tomar el control de su salud reproductiva”.

Semejante a otras observancias nacionales que impactan a familias, como la Semana Nacional del Matrimonio (7-14 de febrero), la meta de la comunidad católica es proveer una perspectiva centrada en Cristo mientras se guie a familias a aceptar el plan hermoso del matrimonio y la familia.

Como católicos, entendemos que el deseo de tener hijos vive en nuestro corazón porque Dios lo puso ahí y que tiene sus raíces en el amor sin fin de Dios por nosotros. Porque el deseo de tener hijos sea tan profundo, el dolor de la infertilidad puede ser insoportable.

Trabajar en el ministerio matrimonial durante tantos años me ha dado la oportunidad de escuchar las historias de matrimonios innumerables que estaban dispuestos a compartir sus desafíos de un nivel más profundo. En algunos casos, las parejas que vivieron el dolor privado de la infertilidad expresaron lo difícil que fue estar entre familia, amigos y hasta su comunidad de fe cuando hubo posibilidad de ver a otros niños ahí. Otras compartieron una frecuencia de sentir juzgadas como si fueran egoístas por no tener hijos o como fallas por no poder concebir.

Entre sus desafíos, muchos matrimonios católicos se dirigieron a la comunidad médica para soluciones por la falta de dirección sobre las decisiones más privadas y difíciles de su matrimonio.

La Semana Nacional de la Concientización de la Infertilidad es una oportunidad para la Iglesia Católica de compartir la gran noticia sobre la medicina restaurativa reproductiva y la ciencia de NaProTECHNOLOGY (tecnología natural procreativa). Hay una esperanza verdadera para parejas infértiles de la comunidad médica católica que ha impulsado las tecnologías que pretenden restaurar las funciones saludables del sistema humana reproductiva mientras se respeta la dignidad del matrimonio.

NaProTECHNOLOGY ha ayudado a multitudes de matrimonios católicos a identificar la causa a raíz de su infertilidad y llevar a cabo medidas para corregirla para que puedan concebir naturalmente, llevar su hijo por un embarazo completo y empezar la familia que tanto quieren. Las parejas pueden acceder los servicios de NaProTECHNOLOGY en uno de los lugares del centro Gianna en New Jersey, Philadelphia y New York (lista disponible en www.nationalgiannacenter.org).

A pesar de los avances de la medicina restaurativa reproductiva, todavía hay muchos matrimonios católicos que no pueden concebir. Aunque algunas tengan el llamado de ser padres y madres a través de la adopción o guardia de niños, otros encontrarán la bondad de su matrimonio dentro de las muchas maneras que sirven a su comunidad parroquial o municipal.

Las parejas pueden también encontrar el consuelo y fortaleza de organizaciones católicas como Manantiales en el Desierto y su retiro virtual gratis “Manantiales de Esperanza – Pertenecer” para el Día de la Madre, el 7 al 9 de mayo. El retiro estará en inglés. Para inscribirse o más información, visite al www.springsinthedesert.org.

Para recursos diocesanos, visite al dioceseoftrenton.org/infertility.

Peg Hensler es la directora asociada diocesana para los ministerios matrimoniales y la planificación familiar natural.