CIUDAD DEL VATICANO CNS – Cuando se unen a Cristo, los hombres y mujeres jóvenes pueden vivir una vida significativa, libre de la naturaleza egoísta y narcisista que invade la cultura actual, expresó el Papa Francisco.

"En unión con Jesús, cada uno de ustedes se convierte en una semilla destinada a florecer, crecer, y dar fruto. Pero debemos seguirlo", indicó el Santo Padre a un grupo de hombres y mujeres jóvenes que participaba en un programa de campamento de verano patrocinado por Alpha International.

"Eso significa decir no al egoísmo, al egocentrismo, al querer parecer distintos de lo que somos. ¡No! Es ser nosotros mismos, ni engreídos ni abatidos, sino vernos tal como somos. Esa es la verdadera humildad", dijo el 5 de agosto.

El Sumo Pontífice se reunió con jóvenes de Italia y de toda Europa que asistían a un campamento de verano de una semana patrocinado por Alpha International, una organización cristiana que brinda a personas la "oportunidad de explorar la fe, hacer preguntas, y compartir su punto de vista", indica su sitio web.

En su discurso, el Papa dijo que, aunque los jóvenes de hoy "han crecido con información instantánea", en el fondo de sus corazones están buscando darle un sentido a sus vidas y tienen "sed de algo más grande, de algo infinito".

Al recordar su visita a Canadá del 24 al 29 de julio, el Papa dijo que los pueblos indígenas del país "son guardianes de los valores y tradiciones ancestrales, pero viven en un país que es muy moderno y secularizado".

Los participantes del campamento de verano, agregó el Santo Padre, le recordaron a los jóvenes indígenas, hombres y mujeres, que "son muy diferentes a ustedes, pero también muy similares".

Son "como ustedes en el sentido de ser humanos, de compartir las cosas que nos hacen humanos, como nuestra relación con Dios, con los demás, con la creación, y con nosotros mismos, en libertad, generosidad, y entrega", manifestó el Papa.

"Anhelamos realización, plenitud de vida, alegría, y sentido. Y esa realización tiene un nombre: Jesucristo", acotó.

El Papa animó a los jóvenes a no escapar "del mal que está dentro y alrededor de nosotros" ni "evadir la realidad", sino a llevar sus cruces individuales "con amor y con alegría".

Los cristianos, dijo, no pueden llevar sus cruces "solos, porque eso es imposible, sino siempre con Jesús, con Él guiando y nosotros siguiendo".

Recordando la vida del beato Carlo Acutis, el adolescente italiano de 15 años que usó la tecnología para difundir la devoción a la Eucaristía, el Papa Francisco dijo que, si bien la vida del beato adolescente fue muy breve, "fue una vida plena; fue como un carrera al cielo" porque para él Jesús no era "una idea o un precepto moral" sino "una persona, un amigo, y un compañero de camino".

"Los dejo con esta esperanza y oración: que Jesús se convierta en su gran amigo, su compañero en el camino. ¡Que Jesús vivo se convierta en su vida! Todos los días y para siempre", dijo el Papa.