CIUDAD DEL VATICANO – El papa Francisco pide a los católicos hacer un intento especial en mayo a rezar el Rosario, como un acto de solidaridad con los creyentes por el mundo pidiendo a María su intercesión en parar la pandemia del coronavirus.

“Contemplar el rostro de Cristo con el corazón de María, nuestra Madre, nos unirá aun más como familia espiritual y nos ayudar vencer este tiempo de tribulación”, dijo el papa en una carta a todos los católicos.

Tradicionalmente se dedica el mes de mayo a María, y muchos católicos ya tienen la costumbre de rezar el Rosario en el hogar durante el mes, notó el pontífice. “Las restricciones de la pandemia nos han hecho agradecer mucho más este aspecto “familiar” también desde una perspectiva espiritual”.

“Según sus propias situaciones, se puede decidir” rezar como individuo o en grupos, dijo, notando que en el internet es fácil encontrar buenos modelos de oraciones que se puede seguir”.

El papa Francisco escribió dos oraciones a María que se puede recitar al concluir el Rosario, oraciones que él dijo que recitará “en comunión espiritual con todos ustedes”.

Baja los pdf con las oraciones:  Oración a María   y   Oración a María

Ambas oraciones reconocen la cercanía de María a los seguidores de su Hijo y piden su protección y por su intercesión al igual que ella intercedió con Jesús de parte de los novios en Caná cuando se acabó el vino de su fiesta.

“Sabemos que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, la alegría y la celebración vuelva después de este tiempo de tribulación”, dice una de las oraciones.

Las oraciones del papa Francisco también incluyen intenciones especificas por las personas enfermas, por quienes las cuidan, por las personas que han fallecido y quienes están de luto, por los científicos buscando curas y vacunas y por los lideres gobernantes que tienen que buscar como proteger a su pueblo.

“Santa María, toca las conciencias para que las grandes sumas de dinero utilizadas en la incrementación y en el perfeccionamiento de armamentos sean destinados a promover soluciones sociales y económicas de largo alcance y con un espíritu de solidaridad”, dice una de las oraciones.

“Madre amantísima, acrecienta en el mundo el sentido de pertenencia a una única y gran familia, tomando conciencia del vínculo que nos une a todos, para que, con un espíritu fraterno y solidario, salgamos en ayuda de las numerosas formas de pobreza y situaciones de miseria. Anima la firmeza en la fe, la perseverancia en el servicio y la constancia en la oración”.