"Es un logro que no todos tienen la dicha", dice Cristian Mendoza. "También es ir, poco a poco, tumbando los prejuicios de que los mexicanos solo trabajan en el campo, porque este mexicano no solo terminó la carrera en tres años, pero también, ¡ya va para su maestría”!
"Es un logro que no todos tienen la dicha", dice Cristian Mendoza. "También es ir, poco a poco, tumbando los prejuicios de que los mexicanos solo trabajan en el campo, porque este mexicano no solo terminó la carrera en tres años, pero también, ¡ya va para su maestría”!

Años de tarea, clases, trabajos, temas, contenido, prácticas culmina con la música tan conocida, listas de nombres de compañeros y logros, pláticas conmovedoras y esperanzadoras para enviar a los alumnos

Llegar a los últimos días de un programa bachillerato es un logro tremendo en sí, pero el fin del año escolar, y para los graduados, la culminación de años de estudio y trabajo, este año conlleva mucho más. Con el hecho de tener que terminar este semestre completamente remotamente por la pandemia del COVID-19, los universitarios han tenido que contener mucha de la alegría que se sienten porque las celebraciones y ceremonias tradicionales no han sido posibles.

Para algunos alumnos de Georgian Court University, llegar a este momento de su la aventura escolar significa aún más todavía porque son las primeras personas de la familia de graduarse de la universidad. 

“Estoy muy emocionada e increíblemente orgullosa, especialmente en medio de todo lo que está pasando”, compartió Ariana Mexquititla quien gradúa ahora de Georgian Court University con su título en diseño gráfico.

Mexquititla siguió que no le gustaba tanto tener que terminar el semestre de manera remota y que le costó. “Me encantan todas las conexiones que tenía con mis amigos, profesores y consejeros. Fue difícil, pero, con los valores que nos enseñaron, podía persistir y avanzar”.

Los valores que Mexquititla menciona son los valores misericordiosos fundamentales de las Hermanas de la Misericordia quienes fundaron Georgian Court University, conocida por sus cifras en inglés, GCU. La escuela se esfuerza a instilar los valores del respeto, integridad, servicio, justicia y compasión en todas áreas de la institución. 

Con una vista hacia el futuro, Mexquititla espera invocar estos valores a través de “conectar con personas”. Quiere construir nuevas relaciones afuera de GCU, y “explorar todo lo que ofrece este mundo”.

Para Lourdes Rodríguez, madre de Mezquititla, ha sido un momento de mucho orgullo.

“Ella (Ariana) es la primera de mi familia y de la familia de mi esposo de ir a la universidad. Ella se esfuerza bastante”.

Siguió que está “muy agradecida a la escuela. He podido confiar en el personal de GCU. Agradezco tanto las oportunidades que le dieron de crecer.

“En mi corazón, quiero que ella sea buena mujer, buena hija”. Y ya la es, añadió la madre orgullosa.

Las costumbres tradicionales que acompañan el logro graduarse apoyan para expresar la alegría que los alumnos se sienten. Aun así, la ausencia de ellas no puede contener todo lo que significa este logro para Cristian Mendoza.

¡Mi familia esta super emocionado y orgulloso de mí! Es un logro que no todos tienen la dicha. También es ir, poco a poco, tumbando los prejuicios de que los mexicanos solo trabajan en el campo, porque este mexicano no solo terminó la carrera en tres años, pero también, ¡ya va para su maestría”!

En sus tres años en GCU, Mendoza participaba en mucho más que solo asistir clases. Asumió roles de liderazgo en varias organizaciones estudiantiles como LASO (Latin American Student Organization o LASO). A través de su participación, aprendió muchas cosas.

“Aprendí como ser líder para la comunidad de GCU, como ser el ejemplo de seguir y como siempre tener los brazos abiertos a la comunidad”.

También, Mendoza aprendió a poner en práctica el pensamiento crítico y la perseverancia. “Como todo en la vida, tienes que enfrentarte con los obstáculos”. Un alumno de psicología, Mendoza explicó que servir como líder le enseñó que “desarrollas esta sensibilidad de tu alrededor. Siempre hay que estar atento a lo que los demás necesitan”.

El logro de cumplir con los académicos tampoco es algo propio celebrado solamente por el joven.

“Mi mamá ha sido mi pilar y mi fuerza de seguir adelante en los momentos difíciles y ha estado allí para ver cada triunfo y logro en mi carrera universitaria”, compartió Mendoza, notando que reconoció mucho desarrollo personal durante sus años en GCU.

“Cuando primero llegué a la universidad fui super tímido. Solo quería ir a clase y regresarme a casa. Pero después, fui descubriendo que tengo convicción de ser parte de la familia de la comunidad. Quería dejar mi marca, así que fui desarrollando mi pasión de ser líder y poder ayudar y guiar a las personas que forman mi comunidad universitaria”.

Se espera ese tipo de autoreflexión y desarrollo para cada graduado o graduada después de absorber estos momentos especiales.

Para Dawn López, terminar su bachillerato en contabilidad ha sido un camino duro, pero lleno de éxito y muchas oportunidades.

López viajó a los Estados Unidos con su madre cuando tenía 9 años del Perú. Madre de dos y con el apoyo y consejo de su madre, decidió arrancar estudios en contabilidad en Ocean County Community College. Al terminar ahí, López ingresó a GCU donde sacó su bachillerato en contabilidad. Ya consiguió empleo con Ernst and Young, una de las compañías financieras más grandes y conocidas en el mundo.

Al igual que todos los estudiantes, este último semestre ha sido difícil para López con el aprendizaje remoto.

“Nunca digo esto, pero me siento muy orgullosa de mí misma, ya que es difícil estudiar y trabajar desde casa y con dos niños pequeños. El momento que me enteré de que la situación cambiaría nuestra forma de estudiar, me propuse a continuar hasta graduarme a pesar de la situación”.

López compartió que su familia “forma una parte muy importante ya que también lo hago en honor a todo el esfuerzo que mi madre hizo y viene haciendo desde que” López y sus hermanos nacieron.

“Si no fuera por el apoyo de mi madre, no hubiera podido lograr todo esto. Ella siempre ha estado ahí apoyándome lo tanto que podía”.

Como institución católica, Georgian Court University también anhela facilitar una conexión entre Dios, la comunidad universitaria y el mundo.

Para López, ser católica es algo importante.

“Sé que hay un Dios que lo ve todo y ve mi esfuerzo y sacrificio y lucha constante del día a día desde que me levanto hasta que termina mi día. La fe es lo último que se pierde y yo tengo mucha fe que podré continuar con mis planes para así poder ofrecer un buen futuro a mis hijos.

Mendoza está de acuerdo. El graduado dijo, Siento que cada paso que llevo, Dios me está guiando hacia la misión que tiene para mí que es servir a mi comunidad en un aspecto psicológico”.

Estos nuevos líderes tienen mucho por delante, armados con una educación sólida, el conocimiento de que pertenecen a una familia más grande y que tienen a un Dios que nunca los abandona.