El obispo David M. O’Connell, C.M., llevó a cabo una visita pastoral a la Iglesia San Benedicto en Holmdel el 11 de julio para celebrar la Misa de las 11am en la fiesta de San Benedicto, el santo patrón de la parroquia. Acompañado por el padre Carlo Calisin, vicario parroquial de la Parroquia San Pablo en Princeton, el obispo estuvo bien recibido por el padre Garry Koch, párroco; el padre Augusto “Al” Gamalo, el nuevo vicario parroquial; los diáconos Paul Remick y Stece Scott; Anthony Gentile, seminarista; y una iglesia llena de feligreses para la Misa.

En su homilía, el obispo reconoció que “A menudo, nos es difícil hablar de los santos de la temprana Iglesia simplemente porque no tenemos mucho material histórico ni biográfico con que trabajar”. El san Benedicto nació en el quinto siglo y “lo que sabemos de él aprendimos de las escrituras del papa san Gregorio el Mayor”. También, tenemos una foto rápida de él de la “norma monástica del san Benedicto que él mismo compuso hace mucho tiempo, y que los monjes y monjas benedictinos siguen hasta hoy en día por el mundo.

“San Benedicto y su norma no son solamente para monjes y mojas”, siguió el obispo. “Él es una inspiración para cada cristiano y también para cada comunidad parroquial, a nuestra comunidad parroquial aquí. ¿Por qué? Porque su gran meta en la vida era convertirse en un discípulo mejor y más fiel de Jesucristo. Ser cristiano católico, nuestra fe nos dirige en la vida, nos ofrece una perspectiva mundial. Siguiendo el ejemplo de San Benedicto, cada parroquia debe convertirse en una ‘escuela para el servicio del Señor’. ¡Oremos y trabajemos! “Pertenecemos a la Parroquia San Benedicto para aprender juntos, como discípulos de Cristo – los más viejos entre nosotros, los más jóvenes entre nosotros, y todos de por medio – para aprender juntos cómo servir a nuestro Dios, seguir sus mandatos, amarlo y uno al otro con corazones llenos tal como lo hacía Benedicto”.

Además que dar la homilía, el obispo dirigió a los feligreses en la conclusión de su novena anual al san Benedicto. Al concluir la Misa, el obispo también bendijo el nuevo icono del san Benedicto que ahora se ve en la pared de la iglesia cerca al altar.

En sus comentarios de clausura, el obispo agradeció a los sacerdotes, diáconos y feligreses por su presencia en la Misa. “Siempre me es un privilegio y alegría visitar las parroquias de la Diócesis. Me anima tanto, como obispo, ver a tantos jóvenes y familias orando juntos en la Misa dominical aquí en la Parroquia San Benedicto. La Diócesis está bendecida ver el gozo de tantos feligreses en una iglesia y comunidad tan hermosa con una escuela católica tan buena en Holmdel. ¡San Benedicto, ruega por nosotros”!