Obispo David M. O’Connell, C.M., postea una carta a los fieles diocesanos el 20 de marzo explicando las medidas “sin precedentes” pero “necesarios” que ha mandado para mantener seguro al Pueblo en medio de la crisis del coronavirus.

Oficina del Obispo

Diócesis de Trenton

 20 de marzo, 2020

A todos los fieles de la Diócesis de Trenton,

El Santo Sede ha anunciado un decreto sobre la implementación de las celebraciones por venir del Domingo de Ramos y la Semana Santa/la Pascua por los obispos por el mundo. Yo he compuesto un decreto para la Diócesis de Trenton, implementando las directivas del Santo Sede.

Estas medidas sin precedentes han sido determinadas necesarias, dado la mejor información que hemos recibido de parte de las autoridades federales, estatales y locales en cuanto la salud pública.

Aunque COVID-19 ha afectado a todos nosotros dramáticamente de tantas maneras, yo quiero alcanzar a Ustedes con el cuidado pastoral y el afecto. Nuestras celebraciones publicas de la Semana Santa y la Pascua serán muy diferentes este año, pero los misterios duraderos de nuestra fe en la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor no han cambiado. Siguen siendo la fuente y el apoyo de nuestra fe y debemos celebrarlas este año, aunque sea de maneras diferentes.

Permítanme por favor, como su obispo, animarlos a usar todas las medidas disponibles para sostener y alimentar su fe. Sigan las Misas y otras celebraciones litúrgicas reverentemente en línea o por transmisiones televisoras. Lean las lecturas litúrgicas en sus misales, otras publicaciones o en línea. Oren sus devociones privadamente o como familias, especialmente el Santo Rosario, la Vía Crucis y otras devociones queridas. Donde sea posible y permitido, visiten la iglesia y adoren al Santísimo. Si esto no sea posible, hagan una comunión espiritual en la casa o en donde se encuentren. Los grandes santos de la historia de nuestra Iglesia seguían esa práctica. Mantengan su fe y su vida de oración vivas hasta que las cosas en nuestra práctica pública de la fe vuelvan a la normalidad.

Mantengamos nuestra conexión con nuestra familia de fe. Manténganse actualizados en las paginas parroquiales digitales y las redes sociales. Que sepan que nuestro equipo de la cancillería los mantendrá informados y compartirán recursos espirituales a través de nuestros sitios diocesanos digitales – DioceseofTrenton.org y TrentonMonitor.com – además que en nuestras redes sociales.

Por favor, nos tenemos que mantener tan calmados como sea posible. La fe y la paciencia son buenos compañeros en la vida espiritual. Se convierten en ser la fuente de la caridad en nuestro testimonio autentico al Señor Jesús y su Buena Nueva. Tratemos bien al prójimo y estemos atentos unos a los otros – sea en nuestras familias, con los vecinos, amigos y con las personas de tercera edad y quizás están solas. Alcancemos de la mejor manera que podamos. Agradezcamos a todos que luchan para responder a COVID-19 dentro de tantos ambientes diferentes. Seamos generosos. La pandemia es y seguirá siendo un peso grande en las familias y en nuestras parroquias. Debemos mantener presentes las necesidades del prójimo.

Sobre todo, por favor, hay que recordar que el Señor Jesús está entre nosotros, ahora y por siempre. Como tocaba vidas, sanaba a los enfermos y ministraba con el amor y la misericordia por los Evangelios, tenemos que reconocer que seguirá haciendo eso para nosotros. Confiemos en eso. “Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración” (Romanos 12:12).

Que Dios nos bendiga y proteja. Oh María, Madre del Amor Divino, protégenos y llévanos al corazón de tu Hijo.

Sinceramente suyo en el Señor,

Obispo O’Connell