El obispo David M. O’Connell, C.M., anunció el decreto siguiente el 20 de marzo, 2020, sobre las liturgias de Semana Santa y otras actividades espirituales durante las restricciones actuales por el coronavirus.

DECRETO durante la crisis del COVID-19

Como el obispo de la Diócesis de Trenton, yo promulgo el decreto siguiente sobre las liturgias de Domingo de Ramos y la Semana Santa en el territorio de la Diócesis de Trenton para apoyar al clero y a los fieles en la celebración espiritual de los misterios pascuales.

Todas las Misas y Liturgias de por Semana Santa estarán celebradas sin ninguna congregación, accesible a través de video en vivo solamente. Se anima a los fieles a participar reverentemente en familia desde casa. La Santa Comunión estará disponible solamente como Viaticum para las personas en peligro de muerte.

DOMINGO DE RAMOS

Ninguna reunión publica (dentro ni afuera de las Iglesias, en carros, etc.).

La Misa de Domingo de Ramos estará celebrada por el Obispo sin una congregación, con palmeras bendecidas, y compartida en vivo a través de los sitios diocesanos digitales a las 11am el domingo, 5 de abril, 2020.

La Misa para el Domingo de Ramos puede ser celebrada por el párroco/sacerdote parroquial sin la congregación en las iglesias parroquiales que tienen capacidad de transmitirlas en vivo; los párrocos deben notificar a los feligreses de la hora de la transmisión en vivo; los párrocos también notificar a la Oficina de Comunicaciones de la Diócesis para que pueden actualizar el calendario/horario de eventos para el acceso de los fieles de la Diócesis.

Las palmeras benditas deben ser disponibles para su distribución en otra fecha.

MISA CRISMAL

La Misa Crismal estará postergada y reprogramada para otra fecha/hora para la renovación del compromiso sacerdotal y la bendición/consagración de los oleos.

Se puede seguir usando los oleos/la crisma de lo que ya aun sobra del año pasado hasta que se consagra/bendice a nuevos.

Si la parroquia no tiene suficiente oleo/crisma, se debe contactar al padre Michael Hall, el director de liturgias, mhall@dioceseoftrenton.org.

EL TRIDUO PASCUAL: se debe observar las directivas litúrgicas siguientes de acuerdo con el “Decreto en el tiempo del COVID-19” anunciado el 19 de marzo, 2020, por la Congregación para Liturgia Divina y la Disciplina de los Sacramentos por el mandato del Pontífice Supremo para el año 2020 solamente.

No se puede transferir el Triduo Pascual a otro tiempo.

JUEVES SANTO

Ninguna reunión publica (dentro ni afuera de las Iglesias, en carros, etc.).

Las transmisiones digitales deben ser en vivo (no pregrabadas).

La Misa de Víspera de la Cena del Señor estará celebrada por el Obispo sin una congregación y será transmitida en las fuentes digitales de la Diócesis a las 7pm el jueves, 9 de abril, 2020.

La Misa de Víspera de la Cena del Señor puede ser celebrada sin congregación por el párroco/sacerdote parroquial en las iglesias parroquiales que tienen capacidad de transmitir en vivo; los párrocos deben notificar a los feligreses de la hora de la transmisión en vivo; los párrocos también notificar a la Oficina de Comunicaciones de la Diócesis para que pueden actualizar el calendario/horario de eventos para el acceso de los fieles de la Diócesis.

Durante la Misa de Víspera de la Cena del Señor:

  • Se debe omitir el lavar de los pies, que ya era opcional;
  • Se debe omitir la procesión regular con el Santísimo hasta un lugar de reposo y se debe mantener al Santísimo en el tabernáculo, como es lo regular.

Los sacerdotes que no pueden celebrar la Misa deben orar las vísperas del día de la Liturgia de las Horas.

VIERNES SANTO

Ninguna reunión pública (dentro ni afuera de las Iglesias, en carros, etc.).

La Conmemoración/Celebración de la Pasión del Señor puede ser celebrada sin congregación por el párroco/sacerdote parroquial en las iglesias parroquiales que tienen capacidad de transmitir en vivo; los párrocos deben notificar a los feligreses de la hora de la transmisión en vivo; los párrocos también notificar a la Oficina de Comunicaciones de la Diócesis para que pueden actualizar el calendario/horario de eventos para el acceso de los fieles de la Diócesis.

Una conmemoración especial en las Intercesiones Generales por los enfermos, los muertos y por las personas que se sienten perdidas o desesperadas estarán desarrolladas por la Oficina de Liturgia y enviadas a las parroquias por su uso mandato.

Los sacerdotes que no pueden celebrar la Misa deben orar las vísperas del día de la Liturgia de las Horas.

SÁBADO SANTO

Ninguna reunión pública (dentro ni afuera de las Iglesias, en carros, etc.).

La Vigilia Pascual estará celebrada por el Obispo sin una congregación y transmitida a través de los sitios digitales diocesanos a las 7pm el sábado, 11 de abril, 2020.

La Vigilia Pascual puede ser celebrada sin congregación por el párroco/sacerdote parroquial en las iglesias parroquiales que tienen capacidad de transmitir en vivo; los párrocos deben notificar a los feligreses de la hora de la transmisión en vivo; los párrocos también notificar a la Oficina de Comunicaciones de la Diócesis para que pueden actualizar el calendario/horario de eventos para el acceso de los fieles de la Diócesis.

Durante la Vigilia Pascual:

  • Se omite preparar y prender el fuego
  • Se prende la Vela Pascual sin procesión seguido por la recitación de la proclamación Pascual
  • Se lleva a cabo la Liturgia de la Palabra
  • Solo se renueva las Promesas Bautismales en la Liturgia Bautismal; se puede bendecir simbólicamente un poquito de agua, pero la fuente bautismal debe estar vacía
  • El Rito de la Iniciación y/o la Recepción a la Plena Comunión están postergados y reprogramados cuando quitan las restricciones

Los sacerdotes que no pueden celebrar la Vigilia Pascual deben orar las vísperas del día de la Liturgia de las Horas.

LA PASCUA

Ninguna reunión pública (dentro ni afuera de las Iglesias, en carros, etc.).

La Misa Pascual estará celebrada por el Obispo sin una congregación y transmitida a través de los sitios digitales diocesanos a las 10am el sábado, 12 de abril, 2020.

La Misa Dominical de la Pascua puede ser celebrada sin congregación por el párroco/sacerdote parroquial en las iglesias parroquiales que tienen capacidad de transmitir en vivo; los párrocos deben notificar a los feligreses de la hora de la transmisión en vivo; los párrocos también notificar a la Oficina de Comunicaciones de la Diócesis para que pueden actualizar el calendario/horario de eventos para el acceso de los fieles de la Diócesis.

Los sacerdotes deben celebrar la Misa Pascual sin congregación.

Entregado por mandato del Obispo, el reverendísimo David M. O’Connell, C.M., J.C.D., 20 de marzo, 2020, para la Diócesis de Trenton.

POSDATOS:

No habrá absolución general por ahora; si el momento llegue, se lo comunicará / anunciará.

Acerca de la Indulgencia Plenaria:

Se otorga la Indulgencia Plenaria a los fieles que sufren del coronavirus, quienes están en cuarentena por orden de la autoridad de salud en los hospitales o en sus propios hogares si, con un espíritu desatado de cualquier pecado, se unen espiritualmente a través de los medios digitales a la celebración de la Santa Misa, la recitación del Santo Rosario, a la práctica piadosa de la Vía Crucis u otras formas de devoción, o si, por lo menos recitan el Credo, el Padre Nuestro y una invocación piadosa a la Santa Virgen María, ofreciendo esta tribulación con un espíritu de fe en Dios y de caridad hacia sus hermanas y hermanos, con la voluntad* de cumplir las condiciones regulares (la confesión sacramental, la comunión Eucarística, y la oración según las intenciones del Santo Padre), tan pronto que sea posible.

Bajo las mismas condiciones, los trabajadores de cuidado de salud, familiares y todos quienes, siguiendo el ejemplo del Buen Samaritano, se arriesgan a el contagio, y cuidan a los enfermos del coronavirus recibirán la Indulgencia Plenaria según las palabras del Redentor divino: “Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos” (Juan 15:13).

Esta Penitenciaria Apostólica también otorga una Indulgencia Plenaria bajo las mismas condiciones en la ocasión de que la pandemia actual mundial, también a los fieles que ofrecen una visita al Santísimo, o la Adoración Eucarística, o leen las Sagradas Escrituras por lo menos una media hora, o recitan el Santo Rosario, o ejercitan una piadosa Vía Crucis, o recitan la Capillita de la Divina Misericordia, para implorar al Dios Todopoderoso el fin de esta epidemia, alivio a los afligidos y la salvación eterna a las personas que se han vuelto al Señor.

La Iglesia ora por las personas que no pueden recibir el Sacramento de Unción de los Enfermos y del Viaticum , confiándose a cada uno de aquellos a la Misericordia divina por virtud de la comunión de los santos y otorgando a los fieles la Indulgencia Plenaria cuando estén a punto de morir, proveyendo que están debidamente dispuestos y que han recitado unas oraciones durante su vida (en este caso, la Iglesia cumple las tres condiciones regulares requeridos). Para recibir esta indulgencia, se recomiende el uso del crucifijo o la cruz (cf. Enchiridion indulgentiarum, núm.12).

(*cumplir con las condiciones regulares quizás no está posible de inmediato; entonces, la voluntad de cumplirlas basta con la intención de cumplir las condiciones regulares “tan pronto que sea posible”.)