El obispo O'Connell venera una estatua antigua de San Pedro en la Basílica San Pedro en el Vaticano.
El obispo O'Connell venera una estatua antigua de San Pedro en la Basílica San Pedro en el Vaticano.
El código del derecho canónico de la Iglesia Católica requiere que el obispo diocesano viaje a Roma cada cinco años para “venerar las tumbas de los beatos apóstoles Pedro y Pablo y presentarse al pontífice romano” (canon, 400.1). La visita está conocida como la “ad limina apostolorum” que significa “por los umbrales de los apóstoles”.

Seis meses antes de la visita, el obispo entrega un “reporte quinquenal”  al Santo Sede que describe el estado de su diócesis del tiempo entre visitas. Los obispos están llamados los “sucesores a los Apóstoles” cuando reciben sus Santos Ordenes y el oficio que ejerciten sigue una línea sacramental que empezó con los mismos doce Apóstoles del Señor Jesús (canon, 375.1). Ellos sirven en una diócesis asignada por el Santo Padre a quien directamente y exclusivamente sirven.

Como entidad, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB por sus cifras en inglés), está dividida en quince regiones. Las diócesis de New Jersey y Pennsylvania constituyen la región III y los obispos hacen esta peregrinación a Roma juntos. La última visita “ad limina” se llevó a cabo del 6 al 10 de diciembre del 2011 durante el primer año del obispado del obispo O’Connell. Esta visita se lleva a cabo del 25 al 29 de noviembre.

Durante la semana, los obispos visitarán los departamentos mayores o “dicasterios” del Vaticano para conversar sobre las secciones relevantes a cada departamento.

El obispo O’Connell fue nombrado “capo” o presentador a los oficiales de varios dicasterios y empieza la discusión de parte de los obispos de la región. Obispo O’Connell será el “capo” para la reunión con la Congregación de la Educación Católica. Comentarios y preguntas siguen mientras los obispos dialogan sobre intereses mutuos. Total, son 16 reuniones durante la semana y suelen durar una hora cada una. Algunas reuniones durante la visita requieren la participación de todas las diócesis de la región – las congregaciones de la doctrina de fe, de los obispos, del clero, de la protección de menores y del secretariado del estado. Los obispos escogen cuales de las otras reuniones deben asistir según sus intereses.

El momento más emocionante, sin duda, es la reunión con el Santo Padre que todos los obispos asistirán. El encuentro con el papa incluye a los obispos, sus auxiliares y obispos jubilados de la región III. Este año, el papa Francisco recibirá a los obispos en el mero Día de Acción de Gracias para 90 minutos. Después de un breve discurso, los obispos podrán dialogar libremente con el Santo Padre.

Además de las reuniones en el Vaticano, los obispos visitarán las tumbas de San Pedro y San Pablo y celebrarán la Misa diaria en las basílicas mayores de Roma incluyendo la Basílica San Pedro, la Basílica Mayor de Santa María, la Basílica de San Juan Laterano y la Basílica de San Pablo Fuera de los Muros.

Varios sacerdotes de las diócesis acompañarán a los obispos en el viaje y participarán en algunas de las reuniones. El monseñor Thomas Gervasio, vicario general de la Diócesis de Trenton, y el padre Carlo Calisin, maestro episcopal de ceremonias, viajan con el obispo O’Connell. Se alojarán en la Domus Sanctae Marthae donde vive el Santo Padre. Juntos con los obispos y sacerdotes de las otras diócesis de la región III, compartirán una cena para el Día de Acción de Gracias con la facultad y seminaristas del Colegio Pontifical Norteamericano.