Por precauciones del COVID-19, miembros de la Sociedad del Altar-Rosario de la Parroquia San Antonio de Padua, Hightstown, llevó a cabo la coronación de María en mayo afuera en el terreno parroquial. Foto de cortesía
Por precauciones del COVID-19, miembros de la Sociedad del Altar-Rosario de la Parroquia San Antonio de Padua, Hightstown, llevó a cabo la coronación de María en mayo afuera en el terreno parroquial. Foto de cortesía

Este octubre, parroquias de por la Diócesis de Trenton proveerán a muchos fieles el tiempo y lugar en lo cual podrán compartir las oraciones simples y repetidas del Santo Rosario que les conecta con el camino de Jesús y su Santa Madre.

De por este mes dedicado al Rosario, ellos se reunirán, tal como lo suelen hacer durante todo el año, para participar en la devoción. Su participación en esto, según las personas entrevistadas en esta historia, su devoción es un pilar en su camino de avivar la fe, el cuidado y la preocupación por los demás en sus vidas.

SÍMBOLO ICÓNICO

Se instituyó al mes del Rosario para honrar a la Santa Virgen María en gratitud por la protección que ella otorga a la Iglesia como respuesta de orar el Rosario. Y es cierto que existe un sentido fuerte de que, en los momentos buenos y malos, el Rosario ata el cielo y la tierra con una cuerda de confort y consuelo.

Entre los párrocos que animan a sus feligreses a profundizar una conexión con el Santo Rosario son el padre James Grogan de la Parroquia de la Natividad, Fair Haven, y el monseñor Sam A. Sirianni, rector de la Co-Catedral San Roberto Belarmino en Freehold.

El enfoque es la oración intencional en un lugar sagrado es lo que atrae a bastantes feligreses a los tres grupos del Rosario de la Parroquia de la Natividad, dijo el padre Grogan. “Cada uno de los grupos tiene una lista maravillosa de intenciones por las cuales rezan”, dijo el padre, añadiendo que las listas existen para agregar a “la alegría del Rosario cada semana – sea que oras por las vocaciones”, por alguien enfermo o “por cualquieras intenciones que pueden asomarse durante la semana”.

Orar de manera comunitaria crea “una experiencia muchísima más poderosa”, dijo. “Cuando nos reunimos en una capilla para rezar, nos hacemos disponibles al tesoro de las gracias de Dios”.

Este verano, la Co-Catedral San Roberto Belarmino extendió una invitación abierta a rezar el Rosario toda la noche en vivo virtualmente. Comenzando entre 6 y 6:30 de la tarde y concluyendo a las 6 de la mañana, se recita el Rosario cada 20 minutos de por la noche y madrugada.

“Es una manera para invitar a la gente a sus iglesias”, dijo el monseñor Sirianni. El monseñor compartió que robó la idea del padre Daniel Peirano quien empezó hace poco como el nuevo párroco de la Parroquia San Tomás Moore en Manalapan.

“La reacción ha sido positiva”, dijo el monseñor Sirianni. “Cada noche, entre 200 y 300 personas participan virtualmente. Me parece que atrae a la gente porque, después de un día movido o estresante, es un tiempo para descansar y dejar que la oración se le rodea”.

MANTENER LA FE

Establecida en la década de los 1930, la razón principal de la Sociedad del Altar-Rosario es para honrar a la Santa Madre y asegurar su patronaje a través del rezo del Rosario. Ayudar a cuidar los altares, donar a caridades merecidas e impartir la fe también son hilos de la tela de su ministerio.

Josie Esquivel, presidente de la Sociedad del Altar-Rosario de la Parroquia Sagrado Corazón en Bay Head, y Jan Guthrie, co-presidente con Rae Rasi de la sociedad de la Parroquia San Antonio de Padua, Hightstown, compartieron lo que les significa orar a la Santa Madre como “el mero punto”.

“Yo encontré un dicho de Santa Teresa de Lisieux que dice que el Rosario es una cadena que vincula el cielo y la tierra – un fin está en nuestras manos y el otro está en las manos de la Santa Madre”, dijo Esquivel. Ella compartió de lo importante que es que el grupo de 100 participantes se reúne mensualmente del septiembre al junio “dando a nuestras caridades leales” en el nombre de Ella y ayudando con el cuidado del altar.

Para Guthrie es el alcance a los niños que se preparan para su Primera Comunión que conmueve a los Rosarianas de Hightstown.

“Nosotras hacemos Rosarios para los niños que recibirán su Primera Comunión y se los entregamos con un librito sobre el Rosario. Yo le regalé uno a mi sobrina nieta. Es una buena manera de compartir el Rosario”.

BENDICIONES DE MARÍA

Tejiendo el Rosario en el horario diario de la iglesia es la norma para muchas personas en la Parroquia Santa Verónica, Howell.

Priscilla Lagdameo, Marty Althaver y Teresa Scotto lo han hecho desde hace 25 años junto a la Misa de mediodía.

“Yo siempre intento asistir”, dijo Scotto. “Me da un sentido de la paz. Es como una bendición directa de María. Los miembros del grupo son como hermanas. Es una gran parte de nuestras vidas, no solo una obligación”.

Althaver dice que el tiempo en oración a través del Rosario es “la parte más importante del día. Es algo que la Santa Madre quiere que hagamos”.

“Caminas con Cristo”, por los Misterios del Rosario, dijo Lagdameo. “Glorificas a Dios de esta manera. Es muy personal. Me emociona mucho orar las cinco décadas, cada una abrazada por un Padre Nuestro y la Gloria”.

Tres grupos del Rosario florecen en la Parroquia de la Natividad en Fair Haven: el grupo de Misa diaria se reúne a las 8 a.m. lunes a sábado.

Ann Friel tiene desde 1990 como coordinadora del grupo del Rosario que se reúne a las 7:15 p.m. los martes. Mary Haynes y Lisa Laughinghouse se involucraron como Rosarianas en encuentro para nuevas madres y sus hijos hace años. Actualmente Laughinghouse coordina el grupo que se reúne a las 9:30 a.m. los jueves.

Todas compartieron de lo tanto que la experiencia ha otorgado personalmente. “Todos están invitados”, dijo Friel. “Es una de las horas más importantes de la semana” para quienes asisten al grupo de los martes en la noche donde las participantes tienen entre 40 años y “una señora que tiene 93”.

Las reuniones “dan esperanza y consuelo en los tiempos difíciles”, dijo Haynes. “Oramos como un grupo y hay poder en orar así. Saber que tienes el apoyo de los demás es maravilloso. Celebramos el bien y apoyamos a quienes están pasando por momentos duros. Se siente como una familia”.

“Todos están invitados a acompañarnos”, dijo Laughinghouse. “Todas estamos aquí por la Santa Madre”.