Durante varios años, la parroquia de St. Ann, Browns Mills, ha organizado un evento del Mes de la Herencia Hispana que presenta el intercambio de platos, artefactos y atuendos nativos. Foto de la página de Facebook de la parroquia de St. Ann
Durante varios años, la parroquia de St. Ann, Browns Mills, ha organizado un evento del Mes de la Herencia Hispana que presenta el intercambio de platos, artefactos y atuendos nativos. Foto de la página de Facebook de la parroquia de St. Ann

A través de la diócesis de Trenton se celebra el Mes Nacional de la Herencia Hispana en el cual se reconoce y celebran las contribuciones que los estadounidenses con raíces en España, México, América Central, América del Sur y los países hispanohablantes del Caribe han hecho a la sociedad y la cultura de los Estados Unidos. El tema de este año es "Unidos: inclusión por una nación más fuerte".

La celebración se originó en el año 1968, cuando el Congreso autorizó al presidente a emitir una proclamación anual que designaba la Semana Nacional de la Herencia Hispana. Dos décadas después, los legisladores extendieron la duración de la celebración a un mes, del 15 de septiembre al 15 de octubre.

La elección de las fechas es clave. El Mes de la Herencia Hispana, al igual que su evento precursor de menor duración, siempre comienza el 15 de septiembre, un día históricamente significativo que marca el aniversario de la independencia de cinco países latinoamericanos: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

El periodo designado también es en reconocimiento a las personas provenientes de México y Chile, que celebran su independencia el 16 de septiembre y el 18 de septiembre, respectivamente. “Durante estas fechas los estudiantes hacen presentaciones de proyectos sobre la cultura y población hispana” comentó Patricia Conway, profesora de Español de la escuela Elemental Saint James en Red Bank.

“La idea es que ellos mismos investiguen la biografía de un personaje que haya contribuido positivamente a nuestra sociedad y que compartan con los demás el impacto de esas personas hispanas en nuestra nación.”

En los pasillos de la escuela se exaltan diferentes datos sobre los países hispano hablantes en coloridos murales que atraen la vista durante este mes. En las escuelas de nuestra diócesis se enseñan lenguas extranjeras desde preescolar hasta el bachillerato y entre ellas el Español el cual es hablado por 53 millones de personas en los Estados Unidos. 41 millones de hablantes nativos de español y aproximadamente 11.6 millones de hispanohablantes bilingües viven en los Estados Unidos.

“Es por esto que es importante que los estudiantes aprendan no solo el idioma si no la cultura de los hispano hablantes” comentó Casey Shields, profesora de Estudios Sociales de la escuela Saint James. “Además, a medida en que los estudiantes puedan aprender más sobre las culturas, idiomas y tradiciones hispanas, se amplía su visión del mundo permitiéndoles convertirse en estudiantes del siglo 21, en un mundo inclusivo y cambiante.” comentó Shields.

En la parroquia Mother of Mercy en Asbury Park, se conmemoró el Mes de la Herencia Hispana con un festival de un día que se llevó a cabo el 24 de septiembre.

Según el Padre Miguel Virella, párroco de Divine Word, y María Santiago, coordinadora del evento, el festival sirvió para recaudar fondos y las ganancias benefician al Ministerio de Nuestra Señora de Guadalupe de la parroquia y otros gastos.

“Qué mejor manera de celebrar nuestra herencia y ayudar a nuestra parroquia que realizar un festival'', dijo Santiago, y señaló que la comunidad hispana de la parroquia está compuesta principalmente por personas de México, Puerto Rico, Perú y Nicaragua.

Santiago compartió que los participantes del festival disfrutaron probando platos étnicos como pupusas nicaragüenses, pozole y tacos mexicanos, junto con pernil puertorriqueño, arroz con gandules y empanadas.

En la escuela Saint Ann de Lawrenceville al igual se enseña la cultura y el idioma español desde preescolar hasta el octavo grado. Durante el Mes de la Herencia Hispana los estudiantes aprenden además del currículum regular de Español, datos curiosos sobre hispanos famosos y su cultura mediante “La Encuesta de la semana”. Durante las cuatro semanas los estudiantes se esfuerzan en obtener las respuestas a “La Encuesta de la Semana”.

Jayden Barillas, Jacqueline Fuller e Isabella Maldari, estudiantes hispanos de Saint Ann en Lawrenceville, comentaron “Nos sentimos orgullosos y bendecidos de tener nuestro propio mes porque los hispanos han trabajado mucho durante la historia de esta nación; han afectado mucho la historia de nuestro país.”

También hay actividades para los más pequeños. La lectura de libros bilingües, la enseñanza de bailes y canciones típicas, no solo son parte de la clase de Español durante estas cuatro semanas, sino que también se han convertido en parte de las clases regulares de la lengua extranjera por ser tan populares con los estudiantes más jóvenes.

En la parroquia de St. Paul, Princeton, un Festival Parroquial multicultural da oportunidad para celebrar las diversas culturas de la familia parroquial. Después de un retraso de dos años debido al COVID-19, el festival de este año, uno de los eventos más grandes de la parroquia, se llevó a cabo el 28 de septiembre.

Más de 350 personas se reunieron en la iglesia a celebrar una misa multicultural, seguida de un festín en el estacionamiento con tiendas de campaña con comida de 14 países diferentes, muchos de ellos de origen hispano. Con música de DJ como telón de fondo, los niños disfrutaron de paseos en pony, una cabina de fotos, pintura de caras, globos y un espectáculo de burbujas y magia.

“El propósito principal del festival es dar gracias”, dijo el padre Miguel Valle, párroco. “Hay tanta emoción alrededor de simplemente reunirnos como personas. Nuestro lema este año fue: '¡Estamos de vuelta!'. Nos complació ver a tantos feligreses regresar que reclaman a St. Paul como su hogar, madre y familia... así que hay mucha gratitud en nuestros corazones".

Durante más de cuatro años, la parroquia de St. Ann, Browns Mills, ha sido la anfitriona de un Festival Hispano anual cada septiembre en el salón parroquial, completo con platos y bailes tradicionales, artefactos y la exhibición de banderas nativas que representan las diversas culturas, según Amanda Kleinmann, secretaria parroquial.

“El objetivo principal del festival es fomentar un sentido de comunidad entre todos los feligreses'', dijo Kleinmann. Señaló que la mayoría de los feligreses hispanos provienen de México, Perú, Puerto Rico y Guatemala, con grupos más pequeños de feligreses que son de Cuba y República Dominicana.

Al describir el evento del 18 de septiembre de este año, Kleinmann dijo que cada mesa representaba un país en particular, lo que permitió a los feligreses de ese país compartir comidas tradicionales y exhibir artefactos y recuerdos. Dos ejemplos que citó Kleinmann fueron los feligreses de México, quienes compartieron tamales y flautas nativas mientras que los peruanos compartieron arroz chaufa.

“Pudimos probar de todo un poco”, dijo Kleinmann. Agregó que, a nivel personal, ha desarrollado un profundo aprecio por las personas de otras culturas y se ha esforzado por aprender su idioma estudiando español.

Lo que hace que una ocasión como el Festival Hispano sea tan especial, dijo, es que “estamos trabajando para romper barreras y así construir una sola comunidad parroquial”.