La peregrinación sirvió como testimonio visible de la devoción del Pueblo de Dios por la Santa Madre.
La peregrinación sirvió como testimonio visible de la devoción del Pueblo de Dios por la Santa Madre.

El sexto recorrido anual de las Antorchas en honor de Nuestra Señora de Guadalupe cerró con muchísima celebración el 4 de diciembre en Lakewood. Unos 1,200 fieles de por toda la Diócesis de Trenton se juntaron para la peregrinación y Misa que concluyeron la jornada del mes de noviembre de oración y recuerdo.

Las Antorchas fueron encendidas el 30 de octubre en la Catedral Santa María de la Asunción, Trenton, y enviadas a parroquias de por los condados de Burlington, Mercer, Monmouth y Ocean en noviembre. Sirvieron como símbolos fuertes de las oraciones apasionadas de los participantes, su luz como un recuerdo para todos de que Nuestra Señora de Guadalupe está presente en todos los momentos de oración y que ella intercede por nosotros ante su Hijo, Jesús.

Las ceremonias finales, celebradas con mucho entusiasmo y amor siempre, fueron mudadas en el 2020 debido a la pandemia. Pero este año, volvieron a plena fuerza para la peregrinación y Misa que se llevaron a cabo por primera vez en Lakewood – patrocinadas por la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.

GALERÍA DE FOTOS: Peregrinación y Misa de Clausura de las Antorchas de Nuestra Señora de Guadalupe

El día comenzó entre mucho movimiento con la peregrinación que partió de la Iglesia Santa María del Lago para la ruta de tres millas y medio hasta la Capilla de la Sagrada Familia, dos sitios litúrgicos de la nueva parroquia. Peregrinos vestidos en ropa tradicional y cultural, se unieron para la caminata por las calles de Lakewood.

En el camino, carrozas, bailarinas, músicos y multitudes de fieles acompañaron a las 20 antorchas como testimonio visible de la profundidad de su devoción a la Santa Madre. Muchas personas se asomaron en las puertas y ventanas de tiendas y hogares mientras la peregrinación pasaba. Toda la peregrinación fue transmitida por el perfil diocesano en Facebook: Familia, Vive su Fe.

La peregrinación llegó al parqueo de la Capilla de la Sagrada Familia antes de las 11:30am con una energía visible. El sitio litúrgico, que solo tiene cupo para unas 650 personas, estuvo relleno con cientas de personas paradas afuera y en el gimnasio y el centro comunitario donde miraban la transmisión en vivo.

Vivir en la Luz

Las Antorchas, acompañadas por sus capitanes que llevaron a cabo el recorrido por las parroquias, escuelas y cementerios durante las cuatro semanas antes de la peregrinación, recibieron una bienvenida entusiasta con cantos marianos del coro compuesto de feligreses de la Iglesia San Antonio Claret, Santa María del Lago y de la congregación polaca.

Cada antorcha fue adornada con una imagen de la Virgen y telas marcando a las parroquias o comunidades a donde cada antorcha iba durante el mes. Unas antorchas fueron designadas para el respeto por la vida o los Caballeros de Colón, con imágenes de flores alrededor de su imagen. Al entrar con cada capitán, las antorchas fueron ubicadas encendidas en frente del santuario, con su luz brillando durante toda la Misa.

El monseñor Thomas Gervasio, vicario general para la Diócesis de Trenton, celebró la Misa junto con el padre Guilherme Andrino, párroco de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Lakewood, y otros sacerdotes que concelebraron.

En sus comentarios de bienvenida, el monseñor Gervasio habló de cómo “Nuestra Señora ha llegado a nosotros”, en la peregrinación que justo se había llevado a cabo. “Ella nos une”, dijo, una reflexión de su deber de “llevarnos a todos hacia su Hijo”.

Oraciones piadosas entregadas por las parroquias, escuelas y cementerios de por el mes de noviembre han sido “puestas a los pies de Nuestra Señora para que interceda por nosotros”, dijo el monseñor.

El padre Carlos Aguirre, párroco de la Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, describió en su homilía a Nuestra Señora de Guadalupe como “la razón principal” que atrajo a tanta gente a la peregrinación. “Somos de diferentes parroquias, pero aquí para acompañar a nuestra Santa Madre y caminar con ella hoy hacia un nuevo comienzo”, para cumplir la misión de “los católicos viviendo en la luz”, dijo.

Muchos de los peregrinos que caminaron por Lakewood fueron semejantes a Juan Diego en resistir el llamado de Dios y de la Madre de Dios, reflexionó el padre Aguirre, pero llegaron… un gran paso hacia cumplir el mandato de Jesús de “servir a los pobres, sanar a los enfermos y tratar a todos con la misericordia”.

Se refirió también al sínodo y que el papa Francisco haya “llamado a nosotros a caminar juntos, unidos, a pesar de nuestra cultura, clase social o idioma. Cada uno”, dijo el padre, “tenemos una misión de hacer presente a Jesucristo en nuestras vidas. Mis queridos, estamos aquí semejante a Juan Diego en responder al llamado de unirnos … “.

Construir comunidad

Al concluir la Misa, los capitanes se acercaron a las Antorchas usando sus llamas para encender una velita que se quedaría en el santuario de la Capilla de la Sagrada Familia para que su luz durara lo tanto posible, dijo el padre Andrino, añadiendo que la visión de la “escena hermosa de toda la gente que salió para honrar a Nuestra Señora y todos quienes participaron” en crear este día duraría una vida entera. El padre Andrino agregó que esperaba que la experiencia del día fuera de aprendizaje para todos los integrantes.

“Nosotros católicos somos fuerte en nuestra devoción a María, y siempre debemos brindar momentos a la gente de vivir de manera más profunda en este sentido devoto”. Notó que él ha animado a sus feligreses a incorporar el rezo diario del Rosario.

“Espero que este evento, aquellos que miraban en persona o en línea, se sentirán más cercanos a la Iglesia y que pasen la voz de que nuestra Iglesia está viva, de que la pandemia no la haya destruido y que inviten a otros a volver si aun no lo hayan hecho”.

Entre las muchas personas que el padre Andrino agradeció por su trabajo en coordinar el gran evento estuvieron su equipo parroquial, personal de la cancillería diocesana además que el departamento de la policía de Lakewood. Ellos ayudaron en planificar el evento, asegurar los permisos para la peregrinación y acompañar a los peregrinos por la ruta por Lakewood.

Sus palabras de agradecimiento a la familia del recién difunto capitán de la policía, Joseph Goetz, quienes estuvieron presentes, fueron emotivas para todos.

El capitán Goetz murió de repente el 31 de octubre. Había sido un gran apoyo desde el comienzo de preparar el gran día, dijo el padre Andrino. Una de las velas encendidas al final de la Misa fue presentada a su esposa e hijos como símbolo de la oración comunitaria por ellos y el capitán.

Cori Scotti, directora de música de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y miembro del comité del evento, compartió que la sugerencia de trasladar la celebración de Trenton a Lakewood siguió la noticia de la formación de la nueva parroquia – la unión de las parroquias anteriores de Santa María del Lago y San Antonio Claret – junto a la instalación como párroco del padre Andrino el 24 de octubre por el obispo David M. O’Connell, C.M.

Scotti contó la historia de recibir una llamada de la diócesis pocos días después de la creación de la nueva parroquia. El departamento diocesano de la evangelización y vida familiar preguntó si habría posibilidad de llevar a cabo la celebración Guadalupana en Lakewood con la parroquia como patrocinadora. “Respondimos que ‘claro que sí’ – y así comenzamos”, compartió.

“Todos hicieron todo lo posible”, dijo Scotti, contando los números logísticos necesarios para asegurar éxito incluyendo la combinación de siete coros distintos que cantan en español, polaco, e inglés; planificar la ruta desde la Iglesia Santa María del Lago hasta la Capilla de la Sagrada Familia; llevar a cabo varios ensayos para la música y liturgia; pedir donaciones de compañías en Lakewood como la Panadería Elisa que donó pan dulce además de prestar 250 sillas de la Parroquia San Doménico en Brick para acomodar la multitud anticipada. Calvary Lighthouse, una iglesia protestante al lado de la Capilla de la Sagrada Familia, prestó su parqueo también.

“Nos enfocamos totalmente en construir comunidad”, dijo Scotti. “El obispo nos bendijo cuando unimos las tres comunidades y, para este evento, gozamos de la colaboración de las tres comunidades parroquiales”.

Caminando el Camino

Unos peregrinos, incluyendo a tres mujeres de las parroquias de Nuestra Señora de Guadalupe, San Elizabet Ann Seton en Whiting, y María, Madre de la Iglesia en Bordentown, juntas con varios Caballeros de Colón que habían subido a una carroza, reflexionaron sobre lo fuerte que fue para ellos participar en la peregrinación y la Misa por primera vez.

Para uno de los Caballeros de Atlantic Highlands, le encantó que el evento honrara a la Santa Madre, trayéndole recuerdos de muchas de las cualidades de su propia madre. Otro, de Moorestown, observó la cantidad de gente y el éxito de la peregrinación dado que fue primera vez en Lakewood.

“Todo va tan bien”, comentó.

El padre José Guadalupe, vicario parroquial de la Parroquia San Junipero Serra, Seaside Park, dijo que esta fue la segunda vez que participó en la peregrinación.

“La primera vez, caminé por mi cuenta. Este año tenemos a un grupo parroquial caminando. Nuestra Señora de Guadalupe es tan importante a la comunidad mexicana porque ella escogió a nuestro pueblo para aparecer. Así que la llevamos en nuestra sangre. Esta celebración es una gran manera de acompañar a nuestra comunidad tan diversa. Es también una oportunidad para llevar nuestras oraciones a ella”.

El padre Guadalupe añadió que su primera oración es “que seamos personas que defienden la vida.

“Oro también por la comunidad inmigrante que está viviendo mucha dificultad ahora. Rezo de que ellos encuentren la paz en sus vidas y que puedan alcanzar el sueño americano, algo que es muy real para mucha gente”.

Brisa García de la Parroquia San Marcos en Sea Girt no pudo contener su alegría.

“Estamos celebrando la Virgencita hoy. Ella nos ama y entonces estamos alegres poder celebrar a ella”, dijo. Compartió que estaba llena de gratitud por las tantas bendiciones que había recibido. “Después de este año tan difícil, celebramos que ya se acerca su fiesta. Viene pronto, y la amamos, y la honramos. … Le doy gracias por interceder ante su hijo Jesús por mí”.

Rosalva Pérez de la Catedral Santa María de la Asunción en Trenton estuvo asombrada por la cantidad de nuevos peregrinos. “Esto es tan bueno”, dijo agregando el orgullo que sentía de que María hubiera escogido a “mi país” – México para aparecer.

“Siempre se nota el amor que una madre tiene por sus hijos”, dijo Pérez. “Ella es un ejemplo de lo que es una buena madre para mí. Es modelo de seguir, cómo dio su vida por su hijo, por su SÍ”.