LA HABANA (CNS) – La Conferencia Cubana de Religiosos y Religiosas dijeron en una declaración que apoyan el "derecho legítimo y universal" de los cubanos a expresar sus quejas con el gobierno de manera "ordenada y pacífica en público".

El espacio público, dijo la junta directiva de la conferencia, "no es monopolio y privilegio de ningún grupo ideológico determinado".

El apoyo fue uno de cinco puntos enfatizados en un mensaje enviado el 13 de julio a los miembros de las comunidades religiosas en Cuba por parte de los directores.

Al decir que están "en comunión" con los obispos católicos de Cuba sobre las protestas que comenzaron el 11 de julio en ciudades de todo el país, los líderes religiosos explicaron que "no podemos cerrar los ojos o entornar la mirada, como si nada estuviera sucediendo".

"Nosotros, como responsables de acompañar a la vida consagrada en Cuba, acogemos con profundo respeto e interés los clamores y esperanzas que ha manifestado la gente que ha salido a protestar por las calles", dijeron los directivos.

"Como personas consagradas vivimos desde la fe estos acontecimientos y reconocemos también en esos reclamos del pueblo la voz de Dios. Los que salieron a las calles no son delincuentes, son gente común de nuestro pueblo que encontró un modo de expresar su descontento", decía el mensaje.

Miles de personas se unieron a las manifestaciones, protestando por la escasez sin precedentes de artículos esenciales y el creciente número de muertos causados ??por COVID-19. Estallaron enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, que resultaron en algunas heridas leves y se realizaron algunos arrestos.

Los líderes religiosos pidieron la pronta liberación de personas que fueron "apresados injustamente por el solo hecho de ejercer el derecho a manifestarse, a expresar sus reclamos".

También exigieron que se restablezca la conexión de la telefonía móvil y las redes sociales, ya que " Esto aumenta la incertidumbre y el desconcierto en una población que ya se siente agobiada por situaciones económicas, sanitarias y sociales críticas", dijeron los líderes.

El mensaje instaba a todas las personas a evitar "la trampa de la violencia como modo de imponer la propia verdad".

"Nos preocupa que por falta de capacidad de diálogo y de escucha se ataque, repudie, persiga y condene desde el gobierno a los que piensan diversamente y lo expresan en público", dijeron los mandatarios.

Por último, alentaron a "escucharnos entre todos para poner remedio a las causas que originaron estas manifestaciones. Solo yendo a la raíz de los problemas podremos remediarlos verdaderamente", dijeron.