La vicepresidente Kamala Harris participa en una conversación con miembros de la comunidad guatemalteca y líderes civiles en la Universidad del Valle de Guatemala en Ciudad de Guatemala City el 7 de junio 2021. Foto CNS/Carlos Barria, Reuters
La vicepresidente Kamala Harris participa en una conversación con miembros de la comunidad guatemalteca y líderes civiles en la Universidad del Valle de Guatemala en Ciudad de Guatemala City el 7 de junio 2021. Foto CNS/Carlos Barria, Reuters

WASHINGTON (CNS) – El daño extenso causado por tormentas tropicales consecutivas en medio de una pandemia ha empeorado la situación en Guatemala, argumentaron defensores de inmigración el 14 de julio, que buscan un estatus migratorio especial para los ciudadanos de la nación centroamericana.

Guatemala es el tipo de país que sigue sufriendo "un incidente terrible tras otro", expresó la representante demócrata Norma Torres, del Distrito 35 de California, en una videoconferencia para miembros de la prensa en la que estuvieron presentes guatemaltecos que se encuentran en Estados Unidos ilegalmente y activistas que solicitan protección migratoria bajo el programa de Estatus de Protección Temporal (o TPS por sus siglas en inglés).

TPS otorga un permiso de trabajo y un indulto de deportación a ciertas personas cuyos países han experimentado desastres naturales, conflictos armados, o situaciones excepcionales, para que puedan permanecer temporalmente en Estados Unidos.

Hasta el momento, solo ciudadanos de los países de El Salvador, Haití, Honduras, Nepal, Nicaragua, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria, y Yemen son elegibles para TPS.

Andrea Barrios, fundadora de Colectivo Artesanal, una organización sin fines de lucro en Guatemala, mostró fotos de los extensos daños causados por tormentas que han golpeado al país después de las tormentas tropicales Eta e Iota a fines de 2020. Agregando a la mezcla una pandemia y la falta de respuesta del gobierno, esta situación se ha tornado insostenible para los guatemaltecos que intentan sobrevivir, manifestó.

El economista guatemalteco Ricardo Barrientos, del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, señaló que la corrupción ha contribuido a empeorar la situación, ya que falta la respuesta del gobierno en lo que respecta a la pandemia, pero también en salud y educación, entre otros ámbitos. El daño de las tormentas solo acentuó los problemas y empeoró una situación que ya era precaria, acotó.

Esas condiciones han llevado a una migración masiva hacia el norte, particularmente para los jóvenes, agregó, ya que la gente busca encontrar una manera de poner comida en la mesa, lo que es difícil de hacer para quienes se quedan en Guatemala. TPS ayudaría a los guatemaltecos que se han ido porque no tenían otra forma (de sobrevivir), dijo Barrientos.

"Prefieren salir del país en busca de oportunidades", expresó Barrientos.

Uno de los que se fue es Pablo Huinil Escobar, de 42 años, ahora trabajador de un restaurante en Minnesota, quien salió de Guatemala en 1992 porque no había trabajo en su aldea indígena en Quetzaltenango, situada en la sierra occidental del país.

Aunque hablaba poco español y nada de inglés – en ese entonces solo hablaba el idioma maya mam –  dijo que sabía que tenía que irse para poder ayudar a su madre y al resto de su familia, quienes sobrevivían principalmente comiendo frijoles y tortillas.

Aunque ha podido ayudar a su familia, la situación de Guatemala desde entonces solo ha empeorado, dijo. TPS ayudaría a aquellos como él a no preocuparse por ser deportados, dijo, especialmente porque sigue siendo el principal sostén de su familia, incluso desde el extranjero.

Daniella Burgi-Palomino, del Grupo de Trabajo de América Latina, pidió al gobierno de Biden que explore la posibilidad de otorgar el estatus a los guatemaltecos, diciendo que podría ayudar a estabilizar una situación que ya es grave.