El obispo David M. O’Connell, C.M., ha declarado instrucciones para empezar a reabrir iglesias en la Diócesis de Trenton solamente para la oración privada, siguiendo todas las normas de la salud pública, empezando el 13 de mayo.
El obispo David M. O’Connell, C.M., ha declarado instrucciones para empezar a reabrir iglesias en la Diócesis de Trenton solamente para la oración privada, siguiendo todas las normas de la salud pública, empezando el 13 de mayo.

El obispo David M. O’Connell, C.M., ha declarado instrucciones para empezar a reabrir iglesias en la Diócesis de Trenton solamente para la oración privada, siguiendo todas las normas de la salud pública, empezando el 13 de mayo, la Fiesta de Nuestra Señora de Fátima o después, una vez que los párrocos determinan que sea seguro hacerlo. La declaración del obispo sigue:

Cada católico fiel ha anticipado el día cuando podremos reabrir nuestras iglesias para la oración y la liturgia. Contrario a lo que algunos piensan o sienten, abrir nuestras iglesias parroquiales no será nada fácil. Se tiene que considerar muchas precauciones para poder asegurar la salud y seguridad de los fieles antes de abrir las iglesias. No trata solamente de abrir las puertas y “prender la luz”. Reabrir las iglesias para la oración privada – sin la Misa, los Sacramentos, los grupos de oración – todavía requiere incorporar algunas de las restricciones que hemos practicado durante estos meses: no más de 10 personas en el espacio al mismo momento, llevar máscaras en público, la distancia social, etc.

No es solamente la “opinión” de algunas personas – tengan buenas intenciones o no – que influye la decisión de abrir de nuevo. Lo más importante es el consejo experto de los oficiales de la salud pública que nos advierten no apurarnos para reabrir las iglesias a los fieles antes de poder asegurar su seguridad o, al menos, no arriesgarla frente a este contagio virulento.

La Diócesis de Trenton ha seguido su dirección cuidadosamente. Sin embargo, al mismo tiempo, reconocemos que esta situación actual no puede seguir tal como es para siempre sin algún alivio espiritual. Para responder a este desafío, he creado un equipo de párrocos de planificación Pos-Pandemia, dirigido por el monseñor Tomás Gervasio, vicario general, para desarrollar “medidas por fase” de reabrir las iglesias para la oración privada a la restauración de paso en paso a nuestra plena vida católica sacramental.

Siguiendo las tres fases delineadas por los oficiales de la salud pública en New Jersey, el equipo me ha entregado sus recomendaciones para la Fase Uno, “Reabrir las Iglesias para la Oración Privada”. Las recomendaciones están dividas en dos secciones: normas comunes para todas las parroquias en la Diócesis de Trenton y otras que los párrocos puedan adaptar e implementar en sus parroquias. Sin mayor anuncio, estas recomendaciones tomarán efecto el 13 de mayo, miércoles, la Fiesta de Nuestra de Fátima, o cualquier momento después cuando los párrocos determinan que lo puedan hacer seguramente. Encomendemos nuestros esfuerzos al cuidado maternal de Nuestra Señora.

RECOMENDACIONES DEL EQUIPO DE PÁRROCOS

Fase Uno: “Reabrir las Iglesias para la Oración Privada empezando: 13 de mayo, 2020”

Normas comunes para todas las parroquias

  • La dispensación de la obligación dominical o solemnidades sigue en efecto hasta mayor anuncio.
  • Los párrocos determinan si o cuando pueden abrir sus parroquias seguramente.
  • Ninguna Misa pública ni celebraciones litúrgicas/devocionales hasta mayor anuncio
  • Siguen postergadas las celebraciones sacramentales en la iglesia (Bautismos, Confirmaciones, el horario ordinario de confesiones, bodas) hasta mayor anuncio.
  • Se debe seguir con las Misas virtuales sin congregación.
  • Iglesias se cerrarán para la oración privada y vaciadas durante las Misas virtuales y abrirán después de Misa para la oración privada.
  • Fieles que pertenecen a grupos de alto riesgo de salud como identificados por las agencias nacionales y estatales de salud deben mantenerse en casa
  • Limpieza regular de las Iglesias después del uso.
  • Días limitados para la oración privada: por lo menos lunes a viernes.
  • El párroco determinará el horario de las horas disponibles para la oración privada en la iglesia abierta.
  • No más de 10 personas a la vez según las normas estatales de New Jersey y la distancia social (mínimo de 6 pies entre personas).
  • Se debe limitar asientos o secciones de las iglesias para facilitar la limpieza después.
  • Se requiere llevar máscaras para personas visitando las iglesias.

Directivas determinadas por los párrocos

  • Los párrocos determinan si o cuando abrir sus Iglesias seguramente.
  • Crear el horario para la oración privada: por lo menos de lunes a viernes.  
  • Coordinar “horas dispersas” para Iglesias abiertas entre los párrocos/parroquias del deanato.
  • Designar una sola entrada para controlar la cantidad de visitas; no se puede reunir afuera de la entrada, ni en las escaleras ni en el parqueo.
  • No debe haber acceso a baños públicos en las Iglesias y se debe postear avisos en los sitios digitales parroquiales.  
  • Quitar todas las materias litúrgicas, folletos, libros y papeles de las bancas de la iglesia; no proveer ninguna hoja.
  • Utilizar a un equipo voluntariado de limpieza si sea posible.
  • Animar a las visitas llevar sus propios desinfectantes; proveer basureros en la entrada/salida de la iglesia.
  • Empezar a investigar compañías de limpieza profunda (por ejemplo, recursos de los CDC).
  • Las parroquias con más de un sitio litúrgico solo deben abrir uno, preferiblemente el más grande donde la distancia social sería más fácil mantener.
  • Postear/compartir TODAS las directivas en los boletines digitales parroquiales, los sitios web de las parroquias, en las redes sociales y en la entrada de la iglesia.
  • Si la iglesia esté abierta los fines de semana, se debe cerrarla una hora antes de celebrar una Misa virtual.

Aprobado por el reverendísimo David M. O’Connell, C.M., J.C.D.

Obispo de Trenton

May 8, 2020