WASHINGTON CNS – Autoridades de Centroamérica temen un aumento de muertos tras el huracán Julia que aun debilitado a tormenta tropical dejo la región cubierta de lodo y lluvias a principios de octubre.

Cinco miembros de las fuerzas armadas de El Salvador forman parte de las 28 muertes reportadas relacionadas con Julia el 11 de octubre, pero se espera que aumente el número de muertos. El Ministro de Medio Ambiente del país dijo a fines del 10 de octubre que El Salvador había recibido el equivalente de alrededor del 15% de su precipitación anual en un día. Las iglesias católicas allí abrieron sus puertas a quienes buscaban refugio de la tormenta.

Nicaragua, donde Julia tocó tierra como huracán de categoría 1 el 9 de octubre, reportó una muerte, aunque muchos dudan el relato del gobierno. El sitio de noticias Divergentes dijo que los informes de las redes sociales en Nicaragua documentan al menos dos muertes.

Las autoridades de El Salvador, Guatemala y México, sin embargo, informaron deslizamientos de tierra generalizados, inundaciones repentinas, ríos desbordados y miles en refugios esperando que el sistema se disipe a medida que Julia avanza hacia el norte.

Guatemala informó casas destruidas, así como carreteras y puentes arrastrados por Julia mientras las autoridades se apresuraban a buscar personas atrapadas debajo de árboles y estructuras. Cinco soldados en El Salvador, que habían estado monitoreando una comunidad en busca de actividad criminal, murieron cuando una pared de una casa se derrumbó y los enterró, informó uno de los periódicos nacionales.

Las autoridades en Guatemala hicieron sonar la alarma sobre el daño a los cultivos, diciendo que podría afectar los precios de alimentos básicos como frijoles, café y plátanos.

En Nicaragua, donde el gobierno informó daños materiales, la misa matutina en la catedral de la capital, Managua, continuó según programada, horas antes de que Julia tocara tierra mientras los católicos rezaban por la intercesión de María para proteger a la nación políticamente atribulada.

Antes de que Julia se dirigiera al norte hacia Centroamérica, pasó por Venezuela, provocando un deslizamiento de tierra que dejó al menos 25 muertos y 50 desaparecidos, mientras las autoridades se apresuraban a desenterrar a personas enterradas en el lodo.