CIUDAD DEL VATICANO CNS – El buen periodismo tiene que ser creativo y promover una comunicación enfocada en el diálogo, la inteligencia y ayudar a construir comunidades activas, dijo el prefecto del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano.

Paolo Ruffini, el prefecto, dijo que el desafío del buen periodismo es encontrar nuevas formas para un nuevo tipo de comunicación "centrándose en el diálogo en lugar de en la comercialización de ideas, en la inteligencia como categoría moral en lugar del moralismo fanático de la multitud".

"Esto exige creatividad, capaz de llegar a las personas donde viven, encontrando espacios de escucha, de diálogo y de encuentro. Necesitamos volver a la sencillez y entusiasmo de los Hechos de los Apóstoles”, dijo en su charla del 16 de agosto a miembros de Signis, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación.

El Congreso Mundial de Signis se llevó a cabo en línea y en persona en Seúl, Corea del Sur, del 15 al 18 de agosto, con el tema "Paz en el mundo digital". Vatican News publicó extractos de la charla de Ruffini el 16 de agosto.

Ruffini recordó a su audiencia que el Papa Francisco comentó sobre algunos de los problemas con las redes sociales en su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2019. Dijo, citando al Papa, que las redes no son automáticamente sinónimo de una comunidad sana; con demasiada frecuencia, su identidad "se basa en la oposición al otro, la persona fuera del grupo".

Con demasiada frecuencia "nos definimos a partir de lo que nos divide más que de lo que nos une, dando lugar a sospechas y al desahogo de todo tipo de prejuicios" y "lo que debería ser una ventana al mundo se convierte en un escaparate para exhibir el narcisismo personal", dijo, citando al Papa.

La paradoja de hoy, dijo, es que "estamos hiperconectados y también solos". El problema surge "cuando ya no hay comunicación, sino sólo conexión".

"Necesitamos cuestionarnos, hacer un examen de conciencia personal y colectivo", dijo, así como buscar respuestas a preguntas como "¿Cómo es posible estar simultáneamente hiperconectados y terriblemente solos? ¿Qué le falta a nuestra conexión que puede salvar esta soledad, y que es lo suficientemente fuerte como para perdurar en el tiempo?

"La única forma de responder al desafío de la tecnología", dijo, "es no pensar en ella como un ídolo, pero tampoco demonizarla. No creer que tiene la tarea de redimir a la humanidad" o que lo hará.

Hizo un llamado a todos los comunicadores católicos, periodistas católicos y hombres y mujeres de buena voluntad que trabajan "en el difícil y grande campo de la comunicación," invitándolos a ser protagonistas de un nuevo humanismo, encarnado en comunidades activas y participativas. "Podemos tejer una nueva idea de ciudadanía," dijo.