El presidente del Comité de Migración de la USCCB solicita la reversión de la expansión de la Remoción Expedita y cita entre las preocupaciones la separación familiar y la falta de un debido proceso

25 de julio del 2019

 

WASHINGTON— Este martes, la Administración aumentó significativamente el uso del controversial proceso de la “vía rápida” o “remoción expedita” de los inmigrantes sobre quienes recaiga la sospecha de estar indocumentados, incluyendo aquellos que no puedan probarle a un oficial de inmigración que ellos han residido en los Estados Unidos ininterrumpidamente por dos años o más.  Esta acción de la Administración le otorga al Departamento de Seguridad Nacional la autoridad de sacar de los Estados Unidos a personas de quienes se sospeche puedan haber estado indocumentadas, evitando protecciones importantes del debido proceso.

El Reverendísimo Joe Vásquez, Obispo de Austin, y presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos emitió el siguiente comunicado:

“Hago un llamado al Departamento de Seguridad Nacional para que revierta su decisión de expandir su política de remoción expedita. Ésta es otra acción de la escalada de la política de la Administración sobre la aplicación de la ley de inmigración y va a tener consecuencias humanas terribles. La nueva política va a permitir la deportación de muchos más individuos sin darles la oportunidad de buscar asesoría legal y tener una audiencia con un juez de inmigración. Aún esos migrantes que tienen lazos más estrechos de estadía en Estados Unidos y han estado en este país por más de los dos años requeridos, pudieran ser ahora sujetos de remoción expedita bajo esta nueva política si ellos no pueden presentar pruebas que cumplan con los requerimientos del oficial de inmigración.  

La implementación de esta nueva política va a tener injustos e inaceptables resultados y llevará al incremento de la separación familiar, aumentando el miedo en nuestras comunidades”.