Cada año, la Iglesia Católica celebra el Día Mundial por la Vida Consagrada. Instituida por el papa Juan Pablo II en el 1997, la celebración coincide con la Fiesta de la Presentación del Señor, también conocida como la Candelaria. Conmemora la venida de Cristo, la Luz del Mundo, a través de encender velas. De manera semejante, los hombres y mujeres consagrados están llamados a compartir la luz y amor de Jesucristo a través de su testimonio único del servicio sacrificial, como cuidar al pobre, dedicarse a la oración contemplativa o a través de sus carreras profesionales.

Las parroquias en la Diócesis de Trenton están invitadas a celebrar la vida consagrada durante el fin de semana del 6-7 de febrero para reconocer el papel esencial de las personas consagradas en la vida de la Iglesia. Como miembros comprometidos de sus comunidades locales, los hombres y mujeres consagrados llevan la presencia de Jesús a todos con quienes se encuentran por su disponibilidad al Espíritu que vive y mueve en ellas para poder proclamar el Evangelio a todos.

El obispo David M. O’Connell, C.M., ha marcado la ocasión con algo que el papa Francisco dijo: “La Iglesia crece por testimonio. La Iglesia debe ser atractiva. ¡Despertar al mundo! Por testimonio de vivir de un modo distinto de hacer, de actuar, de vivir en este mundo. Los religiosos deben ser hombres y mujeres capaces de despertar al mundo”.

Las vidas de los religiosos atestiguan a eso, observó el obispo, al reconocer el impacto inmedible que los religiosos han tenido en la Iglesia de Trenton. Dijo, “Desde su comienzo en el 1881, la Diócesis de Trenton ha crecido y florecido de maneras numerosas gracias a la presencia, oración y obras apostólicas de multitudes de hombres y mujeres religiosos que han servido aquí con una generosidad tremenda. Los debemos profundamente. Nuestras escuelas católicas y programas de educación religiosa, hospitales y hogares para los ancianos, obras por los pobres, los necesitados y las personas de tercera edad, nuestras parroquias y oficinas diocesanas no habrán logrado tanto en su misión sin las contribuciones de las hermanas, hermanos y sacerdotes de la vida consagrada.

“Con las oraciones y servicio de las vírgenes y viudas consagradas, los religiosos han dado al clérigo de la Diócesis de Trenton un legado de amor y luz que endurece hasta hoy en día. Merecen nuestra oración y apoyo agradecido. Con la gracia de Dios, que nuestra Diócesis sea una fuente de nuevas vocaciones a la vida consagrada, de obreros nuevos y dedicados para la viña del Señor”.

El Centro de Investigaciones Aplicadas del Apostolado está comisionada cada año por el comité del clérigo, vida consagrada y vocaciones de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos a llevar a cabo una encuesta de hombres y mujeres quienes se profesan piadosamente en el país. Dentro de los resultados grandes del reporte de este año están los siguientes datos:


  • Los religiosos reportaron que empezaron a considerar una vocación a la vida religiosa cuando tenían un promedio de 19 años.
  • La edad promedia de los religiosos de la promoción del 2019 es 38 años. La mitad de los participantes tienen 34 años o menos. El más joven tiene 24 años y el mayor tiene 71.
  • Siete de diez (71%) de participantes en la encuesta reportan ser de raza anglosajón, americano europeo o blanco. Casi uno de cada diez (13%) se identifica como asiático/de las islas pacificas/indígena hawaiana. Menos de uno de cada diez se identifica como africano/afroamericano/negro (7%) y uno de cada veinte participantes (5%) se identifica como hispano/latino.
  • Poco más de un 75% de los participantes nacieron en los Estados Unidos. De los participantes nacidos fuera de los Estados Unidos, el país natal más común es Vietnam.
  • Mayormente, los participantes nacidos fuera de los Estados Unidos tienen 24 años cuando llegaron a los Estados Unidos y vivían aquí por un promedio de 13 años antes de su profesión perpetua.
  • Nueve de cada diez participantes (89%) compartieron que alguien los animó a considerar una vocación a la vida consagrada. La mayoría reportaron que era menos común estar animados por familiares que por los sacerdotes parroquiales, amigos o por una hermana o hermano religioso.
  • Un 74% de la promoción del 2020 tienen más de un hermano/a. Un cuarto (25%) tiene a un hermano/a. Un tercio (35%) tiene dos o tres hermanos.
  • Tres cuartos (75%) de los participantes en la encuesta son de familias en que ambos padres con católicos. Más de cuatro de cada cinco participantes (84%) han sido católicos desde niños. Un 16% de participantes se convirtieron al catolicismo luego en sus vidas cuando tenían un promedio de 20 años.
  • Casi la mitad (45%) asistió una escuela primaria católica, un porcentaje más alto que el porcentaje de todos los adultos católicos de los Estados Unidos (16%). Además, más de estos participantes asistieron una escuela secundaria católica (38% de los religiosos que participaron comparados con un 8% de adultos católicos del país) y más probable que asistieron una universidad católica (38% de religiosos que participaron en la encuesta comparados a unos 5% de los adultos estadounidenses católicos).

Se puede acceder la encuesta completa de CARA e información sobre los miembros de la promoción de profesión de votos al: Promociones | USCCB.