Con un aviso de parte de oficiales federales de la salud esta semana sobre la proliferación potencial del coronavirus en los Estados Unidos además de las noticias mundiales sobre las medidas extremas impuestas para para la proliferación, la Diócesis de Trenton declara las instrucciones siguientes:
La Diócesis siempre ha aconsejado a los fieles que la enfermedad es una razón válida para no asistir a Misa u otros momentos eclesiales donde muchas personas se reúnen. En la Misa, no se obliga a los fieles a: (1) dar la mano en la señal de la paz; (2) recibir la Preciosa Sangre de Cristo del cáliz; (3) recibir el Cuerpo de Cristo en la lengua si no sea su preferencia.

Con tanta preocupación sobre el coronavirus, se urge a los fieles a tomar las mismas medidas que se seguiría para cuidarse de la influenza. Usar el buen juicio. Quédese en casa si se siente enfermo o tiene síntomas semejantes con la influenza. Se transmite el Santo Sacrificio de la Misa en varios canales televisores y los enfermos pueden hacer una “comunión espiritual” hasta cuando vuelve a la buena salud.

El mensaje de parte de los Centros para el Control de Enfermedades y los Institutos de Salud dice que se debe prepararse para monitorear los avisos de organizaciones católicas y otras sobre las precauciones frente el coronavirus y compartir cualquier información apropiada con los fieles y las parroquias. Nosotros mantendremos informada a la comunidad a través de dioceseoftrenton.org/coronavirustrentonmonitor.com/coronavirus para cualquier novedad.

El 18 de febrero, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos; Catholic Relief Services, y la Asociación Católica de Salud de los Estados Unidos compartieron una declaración unida para responder a la proliferación del coronavirus:

“Mientras las comunidades y los oficiales de salud pública responden a la proliferación del coronavirus (COVID-19) en China y lo vigilan cuidadosamente en cuanto cómo progresa por el mundo, nos unimos en la solidaridad y la oración por todas las personas impactadas por la enfermedad y por quienes luchan por cuidar a las personas infectadas. La Conferencia de Obispos Católicos, Catholic Relief Services y la Asociación Católica de Salud de los Estados Unidos esperamos que los gobiernos colaboren en conjunto para mejorar la capacidad de todos los países a prevenir, detectar y responder a este virus.

“La Iglesia Católica en los Estados Unidos se une en la solidaridad con las personas afectadas por el coronavirus y sus familias, los trabajadores de la salud que valientemente luchan para diagnosticar y tratar a los pacientes, y a las personas en cuarentena esperando los resultados de su chequeo médico por el virus. Ofrecemos nuestras oraciones por la sanación y apoyamos a las organizaciones, ambas domesticas e internacionales, en la lucha de proveer equipo médico y apoyo para responder a este riesgo serio a la salud pública.

“Temprano en febrero, el Santo Sede envió 700,000 máscaras respiratorias a China para ayudar a prevenir la proliferación de la enfermedad. Dentro de los Estados Unidos, proveedores católicos del cuidado de la salud están entre los primeros de proveer tratamiento y cuidado a las personas impactadas por el virus.

“También agradecemos al gobierno estadounidense por transportar más de 17 toneladas de equipo médico donado a China. Esta respuesta frente al coronavirus demuestra la crítica importancia de trabajar en conjunto e invertir en los sistemas de salud primordiales aquí y en otros países, y así prevenimos y respondemos a emergencias de la plena comunidad. Urgimos al Congreso a apoyar a estos esfuerzos a través de proteger el acceso a programas de la red de seguridad doméstica de la salud y proveer apoyo internacional urgente a las áreas impactadas por el virus.

“También urgimos a todos mantenerse informados con las novedades acerca este virus a través de las fuentes digitales de los Centros del Control y Prevención de Enfermedades al www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/index.html.