Fieles de muchas partes de la Diócesis que colaboraron en los varios eventos durante el Año de la Juventud y miembros del personal diocesano rezan durante la Misa de Acción de Gracias para marcar la conclusión del año. Se celebró la Misa el 21 de junio en la Parroquia San Aloysio, Jackson. Fotos pescadoras por John Batkowski
Fieles de muchas partes de la Diócesis que colaboraron en los varios eventos durante el Año de la Juventud y miembros del personal diocesano rezan durante la Misa de Acción de Gracias para marcar la conclusión del año. Se celebró la Misa el 21 de junio en la Parroquia San Aloysio, Jackson.
Fotos pescadoras por John Batkowski

Diócesis concluye el Año de la Juventud con Misa, agradecimiento a voluntarios

Por Katie Cerni | Coordinadora de Redes Sociales y Digitales

Al concluir su Año de la Juventud con una Misa de Acción de Gracias el 21 de junio en la Iglesia San Aloysio, Jackson, se extendió un agradecimiento especial a todas las personas que dieron de su tiempo y talento voluntariamente para que el año tuviera tanto éxito.

“Ustedes respondieron con un ‘sí’ y su ‘sí’ ha impactado las vidas de cientos de nuestros jóvenes que participaron en los diferentes eventos durante este año”, dijo el padre Martin O’Reilly, celebrante principal de la Misa y homilista, a los jóvenes, familias y voluntarios presentes para la Misa.

“Sin ustedes, [el Año de la Juventud] no pudiera haber ocurrido”, dijo el padre O’Reilly, párroco de la Parroquia María Madre de la Iglesia, Bordentown, y capellán diocesano de jóvenes.

El obispo David M. O’Connell, C.M., decretó que se observara el Año de la Juventud en la Diócesis empezando el 1 de julio del 2018 para luego concluir el 21 de junio del 2019. El intento de la celebración era dejar conocer a los jóvenes católicos de todas partes de la Diócesis de nivel diocesano y parroquial.

Dan Waddington, director del departamento diocesano de jóvenes y jóvenes adultos, también expresó su apreciación por todos presentes diciendo, “Ver a tantos de ustedes que ofrecieron de su tiempo, es verdaderamente inspirador. El Año de la Juventud habrá terminado pero no se acaba. Pido el apoyo de  todos ustedes en seguirlo. Que mantengamos al fuego que encendimos con las iniciativas en sus parroquias, y con las cosas que no tuvieran tiempo para lograr… que dejemos claro a los jóvenes que no son la Iglesia de mañana, sino la Iglesia de hoy. Mantengamos vivo el mensaje del Año de la Juventud por muchos años por venir”.