El papa Francisco predica su homilía al celebrar la Misa marcando el Día Mundial de los Pobres en la Basílica San Pedro en el Vaticano el 15 de noviembre, 2020. Foto CNS/Paul Haring
El papa Francisco predica su homilía al celebrar la Misa marcando el Día Mundial de los Pobres en la Basílica San Pedro en el Vaticano el 15 de noviembre, 2020. Foto CNS/Paul Haring

La presencia latinoamericana por todo el mundo beneficia a la Iglesia Católica con un entusiasmo renovado por el Evangelio, dijo el papa Francisco.

“Hay latinoamericanos esparcidos por todo el mundo, y de esta realidad se han beneficiado muchas comunidades cristianas”, dijo el papa. “Iglesias del norte y de centro Europa, incluso de oriente, que han encontrado en ellos una nueva vitalidad y un renovado empuje”.

El Santo Padre hizo estos comentarios durante una audiencia con la facultad y alumnos del Pontificio Colegio Pío Latinoamericano de Roma. Mencionó a la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe de México y la fiesta de Cristo de los Milagros que tuvo origen en Colombia como ejemplos de devociones de orígenes latinoamericanos que han alimentado a la plena Iglesia católica.

“La rica mezcla cultural que hizo posible la evangelización se reproduce de nuevo hoy en día”, dijo. “El pueblo latino se encuentran como comunidad a través de la movilidad social” y otros nuevos medios de comunicación. “El rico mestizaje cultural que hizo posible la evangelización se reproduce hoy de nuevo. Los pueblos latinos se encuentran entre ellos y con otros pueblos gracias a la movilidad social y a las facilidades de la comunicación, y de este encuentro también ellos salen enriquecidos”.

Al dirigirse a la facultad y personal escolar, el papa los recordó de su llamado de sembrar las semillas del Evangelio.  “Están llamados ustedes a sembrar la Palabra, de forma generosa, sin prejuicios, como siembra Dios, que no mira la dureza de la tierra, ni la presencia de las piedras o de los cardos, que no arranca la cizaña, para no llevarse con ella la buena semilla del reino”.

El Santo Padre se dirigió a los alumnos en cuanto su formación y ministerio. “Hay que crear un espacio en donde Dios y tu prójimo pueden encontrarse”, dijo.

“En eso debe incidir su formación y ministerio, para abrir la puerta de su corazón y de los corazones de quienes los escuchen, para arrimar el hombro y convocar a los demás a hacerlo con ustedes por el bien de todos, para curar este mundo del gran mal que lo aqueja y que la pandemia ha puesto en evidencia.

“El mundo”, continuó el Papa Francisco, “sigue cerrando las puertas, rechazando el diálogo y la colaboración, se niega a abrirse con sinceridad al compromiso común por un bien que alcance a todos indistintamente. La cura de ese mal debe llegar desde abajo, de los corazones y las almas que un día les serán encomendadas, con propuestas concretas en el ámbito de la educación, la catequesis, el compromiso social, capaces de cambiar mentalidades y abrir espacios, para sanar este mal y dar a Dios un pueblo unido”.