CIUDAD DE NUEVA YORK CNS – La perspectiva de la Iglesia Católica sobre las necesidades de las familias migrantes que llegan a la ciudad de Nueva York en autobuses desde Texas es verlos "con los ojos de Jesús", expresó el cardenal Timothy M. Dolan a periodistas en una conferencia de prensa el 16 de agosto.

"Él es quien nos dijo: 'Cuando yo era un extraño . . . un inmigrante, me acogieron'", señaló el cardenal.

"Nuestra perspectiva no es la perspectiva política" que otros puedan tener sobre lo que ha llevado a un gran número de solicitantes de asilo de docenas de países a cruzar a Estados Unidos desde México, dijo. "Nuestra perspectiva es ayudarlos . . . sintiéndonos honrados de ser capaces de ayudar a estas personas en las que vemos el rostro de Dios".

Antes de la sesión informativa, el cardenal Dolan y monseñor Kevin Sullivan, director ejecutivo de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Nueva York, se reunieron en privado con varias personas y familias que habían llegado en los últimos días en autobuses enviados por el gobernador de Texas, Greg Abbott.

Hasta la fecha, más de 6,000 migrantes han sido transportados en autobús a la ciudad y Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Nueva York ha ayudado a 1,500 migrantes.

Abbott dijo que Texas "ha tenido que tomar medidas sin precedentes para mantener seguras a nuestras comunidades" debido a la "continua negativa del presidente (Joe) Biden a reconocer la crisis causada por sus políticas de fronteras abiertas".

El alcalde de Nueva York, Eric Adams, calificó el transporte de inmigrantes a Nueva York como "horrible" y acusó a Abbott de utilizar a los inmigrantes como una herramienta política. Adams anunció que la ciudad albergará a cientos de ellos en un hotel de Times Square.

Estos inmigrantes buscan "seguridad, protección, y oportunidades" en Estados Unidos, indicó monseñor Sullivan.

Caridades Católicas ha sido "firme en acompañar a inmigrantes y refugiados durante más de un siglo", y servir a estos solicitantes de asilo que "llegan repentina e inesperadamente a nuestra puerta" no es diferente, agregó.

El "personal dedicado" de la agencia los trata con "respeto, compasión, dignidad, y profesionalismo", dijo el sacerdote.

Caridades Católicas y sus socios están ayudando a los recién llegados con alimentos, ropa, e información sobre los servicios de la ciudad, como refugios; la organización también les brinda la asistencia de abogados de inmigración.

Monseñor Sullivan dijo que los socios comerciales de la agencia, los grupos filantrópicos católicos, y los funcionarios de la ciudad han dado un paso al frente y han respondido generosamente para ayudar. Reconoció en particular a los funcionarios de la ciudad, quienes dijo que "nunca eludieron aceptar la responsabilidad de proporcionar refugio . . . a pesar de que este aumento no tiene precedentes".

El prelado dijo que la arquidiócesis y Caridades Católicas "esperan continuar trabajando con la ciudad de Nueva York a medida que se establece un centro de recepción para ayudar a estos nuevos neoyorquinos".

El centro, que se espera que abra el 25 de agosto, será establecido por la ciudad, y Caridades Católicas y otras organizaciones sin fines de lucro brindarán información y servicios a migrantes "para ayudarlos a triunfar en nuestra ciudad", acotó.

Monseñor Sullivan reconoció que algunos han expresado su frustración por este aumento migratorio, "pero es un orgullo ser neoyorquino y dar un paso al frente. Y también hay esperanza de que, con un poco de ayuda, estas personas y familias contribuirán a la vitalidad de Nueva York."

Jennifer, una solicitante de asilo de Venezuela, dijo a los periodistas que estaba "agradecida con Dios" por la ayuda que recibió de Caridades Católicas, incluyendo asistencia legal.

Con Kelly Agnew-Barajas, directora de reasentamiento de refugiados de Caridades Católicas, sirviendo como su intérprete, ella repitió que estaba "agradecida desde el fondo de mi corazón".

"Nunca he estado más orgulloso o agradecido . . . por cómo han estado a la altura de la necesidad", dijo el cardenal Dolan sobre el personal de Caridades Católicas, señalando que "son expertos en esto y están acostumbrados a hacerlo con respeto y eficiencia".

Agregó que estas familias recién llegadas a las que acababa de visitar "no son solo casos . . . no son solo problemas, estadísticas. Son personas con nombres, papás y mamás, esposos y esposas, hijos. Los amamos, estamos muy felices de verlos. Ellos están felices de estar aquí".

"Han atravesado por una periodo de agitación durante meses. Ahora se sienten como en casa", dijo. "Los vemos y los amamos y . . . la iglesia que ellos aman y que los ha ayudado a lo largo del camino. Aleluya".

El cardenal agregó que estos recién llegados "solo quieren instalarse y tener una vida normal y tener a sus hijos en la escuela".

Según el cardenal, la Arquidiócesis de Nueva York pondrá a disposición becas para que estos niños vayan a escuelas católicas, tal como lo ha hecho con los hijos de refugiados haitianos, afganos, y ucranianos.