“Cambió mi vida por siempre”, dijo Gloria Walker sobre un momento clave en su camino de la fe.

Walker, una episcopaliana y candidata en el proceso del Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos (RICA) en la Parroquia San Anselmo, Tinton Falls, explicó que su interés en la Iglesia local al principio tenía que ver más con la conveniencia.

Después de mudarse a una comunidad de adultos mayores de 55 años, vio que San Anselmo quedaba muy cerca. Ella pensó en asistir y finalmente tuvo la oportunidad de visitar con unos amigos.

Inicialmente ella asistía la Misa de las 8 de la mañana. “Me sentí comoda porque parecía mucho al servicio episcopal en algunas maneras”, dijo. Pero fue su primer Misa dominical, y las palabras del párroco sobre la comunidad parroquial. Dijo que la parroquia estaba bendecida, diversa y que todos estaban bienvenidos. Sus palabras fueron la diferencia para Walker.

“Sabía que cuadraba conmigo”, dijo Walker, quien empezó el proceso de RICA bajo el liderazgo de Sandy Mullarkey, la asociada pastoral parroquial.

Durante un estudio de libros sobre “¿Por qué el Rosario, por qué ahora?” por autora Gretchen Crowe, Walker experimentó algo poderoso.

“Yo conocía el Rosario pero nunca sabía cómo rezarlo”, dijo Walker. “Sandy me dio un Rosario, me enseñó cómo rezarlo y, después de eso, cambió mi vida por siempre. Me sentía diferente. Estaba tan alegre, tan emocionada. Lo rezaba cada día”.

Anticipando la Vigilia Pascual cuando recibirá el resto de sus sacramentos, Walker dijo, “Yo no tengo ninguna duda. Estoy lista. Mi camino ha sido maravilloso, pero yo sé que no termina aquí. Hay mucho más que aprender”.

Los candidatos de RICA pueden ser personas bautizadas en otra tradición cristiana que buscan la plena comunión en la tradición católica o pueden ser católicos bautizados que aún no han recibido los otros Sacramentos de Iniciación – la Primera Comunión y la Confirmación.

El proceso de formación para candidatos y los ritos que celebran son diferentes que lo que hacen los catecúmenos – que entran al proceso sin haber sido bautizados. El Llamado a la Conversión Continua, cuando celebrada en las parroquias, reconoce formalmente a los candidatos como personas que esperan entrar en la plena comunión con la Iglesia.

Mullarkey estresó que RICA es una experiencia comunitaria. A través de celebrar los ritos, “nuestra comunidad parroquial tiene la oportunidad de conocer a los catecúmenos y candidatos… y los catecúmenos y candidatos empiezan a sentirse vinculados con la parroquia y los feligreses [quienes] se conocen después de Misa para animarlos y asegurarlos de sus oraciones y apoyo en su camino de la fe”.

“Nosotros preparamos a los cristianos bautizados asesorando las necesidades personales de cada uno”, explicó Mullarkey. “Nos reunimos con ellos individualmente para varias sesiones. Como una directora espiritual, yo les guio por una especie de revisión de vida y les ayudo a reflexionar sobre lo que les ha traído a la Iglesia Católica”, dijo ella.

CAMINO DE FE

Taylor Beejack, una candidata de la Parroquia San José, Toms River, inicialmente se sintió llamada a recibir los Sacramentos de Iniciación que le faltaban para poder ser madrina a su próximo sobrino o sobrina.

“Los nuevos bebes que entran al mundo necesitan modelos para compartir el amor de Dios y la familia”, dijo Beejack. “Cuando empecé en este proceso me di cuenta que la Iglesia significaba mucho más para mí misma que solo ser madrina. Me ha acercado a Dios y ha creado una diferencia clara en mi vida”.

Beejack, una alumna de psicología en Ocean County College, empezó su camino católico cuando fue bautizada en la Parroquia Santa Inés, Atlantic Highlands. Sus dos abuelas y su padre le habían compartido la fe católica entonces esa fe estaba bien raizada en su historia familiar.

Describiendo a su experiencia de RICA con palabras con palabras como “esclarecedora” y “de pura alegría”, Beejack dijo, “Me ha enseñado el amor de Dios y el amor que Él quiere que compartimos con los demás. He conocido a personas maravillosas y me siento bendecida haber tenido esta experiencia. … Cada persona en RICA tuvo que ver con mi desarrollo hacia Dios. Yo espero compartir este amor con mi ahijado cuando nace”.

Para la familia de RICA de la Parroquia San Antonio de Padua, Hightstown, la preparación a través de RICA ha creado una familia, una basada en la fe. “Las clases han cambiado mi vida. Me han ayudado ser mejor persona, mejor esposo, padre, compañero”, compartió José Cardenas sobre su experiencia como candidato.

Una lección aprendida que se le ha pegado a Cardenas es que “el Hijo de Dios nos ayudó sin pedir nada a cambio”. Explicó que esto es algo que va más allá que la fe porque afecta su vida cotidiana. “Mi familia ha sido gran parte de este camino para mí. Ahora yo me esfuerzo a enseñar todo que voy aprendiendo a mi hijo, pero es difícil encontrar palabras para describir este camino”.

Alexandra Afanador hizo eco a ese sentimiento añadiendo que “Es un camino y ahora yo sé que tengo una misión. Es increíble y me está enseñando a ser mi mejor ser. Yo pensaba que sabía todo que me hacía falta pero me di cuenta que realmente no sabía mucho [sobre la fe católica]”. Ella compartió que su fe se ha profundizado a través de aprender a leer la Biblia y cómo rezar.

UN ASUNTO FAMILIAR

Como adultos, las personas respondiendo al Llamado a la Conversión Continua dicen que “sí” a la fe católica por cualquier cantidad de razones, a menudo descritas como un reconocimiento de que algo se les faltaba en la vida.

Esto fue el caso para Winter Murillo, 30, quien compartió que tomó bastante tiempo en decidir seguir el camino de fe. Veía a muchos de sus amigos casarse pero reconoció la distancia que sus decisiones hechas habían creado en su propia familia.

“Sabía que de alguna manera tenía que cambiar quien era”. Se animó al reunirse con el Padre Juan Rojas, el vicario parroquial de la Parroquia San Antonio de Padua. Empezaron a reunirse regularmente para conversar sobre la fe y la vida.

“Padre Juan me explicó tanto. Yo había intentado otras fes, pero algo me dijo que debo volver [a la Iglesia Católica]. Padre Juan me urgió empezar las clases de RICA. Me dijo ‘si te gusta, bien, y si no, que siempre estaré contigo’”.

Al empezar a participar en el programa parroquial de RICA, Murillo explicó que empezó a sentir que algo, o alguien, más faltaba.

“En la tercera clase, empecé a sentir que alguien faltaba. No sé por qué, pero empecé a pensar en mi hijo y que nunca fue bautizado. Hasta ese momento no sabía la importancia”.

Habló con la coordinadora parroquial de RICA, Rosemarie Constable, sobre su hijo, Andrew, quien tenía ocho años. Poco después, Andrew empezó las clases de educación religiosa, algo que ya ha sido una fuente de aprendizaje y conexión para ambos padre e hijo.

Con mucha emoción, Murillo compartió el orgullo que se siente por Andrew. “Dios le está preparando para algo grande. Me dijo que le gustan las clases y aprender sobre nuestra fe… ¡ya sabe demasiado! Estoy tan orgulloso de él. Mi hijo me ha ayudado tanto y me enseña mucho de Dios también”.

María Masariegos optó entrar plenamente a la Iglesia en parte por su familia. Su esposo también recibirá los Sacramentos de la Iniciación en la Misa Vigilia.

“Quiero formar mi hogar cristiano”, compartió. Ella y su esposo se casaron por lo civil hace años. La pareja convalidará su matrimonio en la Iglesia en mayo.

Para Saira García, recibir todos los Sacramentos de la Iniciación ha sido un reto de hace mucho tiempo.

“Yo creo en Dios. Soy una servidora de Dios. Este proceso me ha ayudado ver la vida de otra manera. Entiendo más cosas y me siento una responsabilidad. Le pido a Dios la fuerza”, compartió García, para ser instrumento de Dios en su vida”.

Todos los candidatos de RICA recibirán sus Sacramentos de la Iniciación durante la Vigilia Pascual en sus parroquias respectivas.


Otros contribuidores:
                Mary Stadnyk | Editora asociada
                Mateo Greeley | Director asociado de comunicaciones diocesanas