Generaciones de personas han llegado a conocer a Santa Teresa de Calcuta, mejor conocida como Madre Teresa, como una humanitaria, un modelo a seguir, un ejemplo de santidad en acción, una intercesora con Dios.

Jim Towey es uno de los pocos afortunados que también llegó a conocerla como amiga.

Towey, un abogado de oficio que también ha trabajado en el gobierno y en academia a lo largo de los años, conoció a la Madre Teresa hace 37 años, después de comenzar a trabajar como voluntario en un comedor de beneficencia dirigido por las Misioneras de la Caridad -- la orden de hermanas religiosas que ella fundó en 1950 para ayudar a los pobres en la ciudad de Calcuta, en el este de India.

Desde entonces, la orden ha abierto cientos de misiones, clínicas médicas, y hospicios en todo el mundo, incluyendo 41 instalaciones activas en Estados Unidos.

Luchando con lo que él consideraba la superficialidad de su vida en Washington en ese momento, Towey viajó a India en 1985 en busca de un encuentro con la futura santa.

Fue ese encuentro que inició sus décadas de amistad y cambió el rumbo de la vida de Towey, lo llevó a dedicar gran parte de su tiempo a servir a los pobres y vulnerables. Towey luego pasó 12 años no solo como un amigo cercano sino también como un consejero de confianza de la Madre Teresa.

En su nuevo libro, "Amar y ser amado: Un retrato personal de la Madre Teresa", el comparte la historia de su amistad con la santa. El libro, publicado por Simon & Schuster, fue lanzado el 6 de septiembre, solo un día después del 25 aniversario de la muerte de la Madre Teresa en 1997.

Escrito en gran parte durante la cuarentena impuesta por la pandemia, es un relato conmovedor tanto de la vida de la Madre Teresa como de la profunda influencia que tuvo no solo en la vida de Towey, sino en casi todas las personas con las que se encontró.

Incluso después de todos estos años, Towey dijo que todavía piensa a diario en la santa, quien se hizo amiga de él e influyó en cada faceta de su vida, incluso ayudándolo a conocer a su esposa, Mary.

En su libro, Towey escribe sobre sus 12 años como amigo cercano y consejero personal de la Madre Teresa, guiando a ella y a miembros de la congregación a través de disputas legales sobre visas, problemas financieros, e incluso el uso inapropiado de la imagen de la Madre Teresa, incluyendo una cafetería en el sureste de Estados Unidos que intentó lucrar con un pastel dulce que supuestamente se parecía a la famosa hermana.

Hay muchos detalles en el libro que provocan una sonrisa y aportan mas información sobre esta santa moderna, incluyendo anécdotas sobre el famoso gusto por lo dulce y el amor por el chocolate de la Madre Teresa, su gran sentido del humor y las relaciones que desarrolló con todos, desde políticos y actores hasta la princesa Diana de Gales.

"Escribí este libro porque quería que la gente supiera que ella no es una santa de plástico", manifestó Towey. "Ella era de carne y hueso, valor y determinación. Se reía. Amaba a las hermanas. Pero también lloraba y conocía la oscuridad y el abandono. Era completamente humana. Lo que hacía a la Madre diferente de nosotros era cuán generosamente respondía al amor de Dios en los acontecimientos cotidianos de su vida".