Los obispos católicos de New Jersey han publicado una declaración que reconoce el mes de septiembre como el “Mes nacional de la recuperación”. En la declaración, los obispos celebran a las personas que han logrado controlar su adicción y anuncian el lanzamiento de nuevos recursos para ayudar a las parroquias y otras organizaciones católicas que anhelan servir a aquellos que siguen sufriendo de varias formas de adicción.

“El septiembre es el Mes Nacional de la Recuperación, mes durante el cual celebramos la vida de aquellos que han logrado su recuperación de alguna adicción y quienes, con nuestro apoyo, aun luchan para lograrlo.

Durante esta época, nosotros, los Obispos católicos de Nueva Jersey, renovamos nuestro compromiso de ayudar a aquellos que sufren de varios tipos de adicción y hacemos un llamado especial a todos los católicos y gente de buena voluntad, para que se unan a nosotros para rezar por ellos, apoyarlos y animar a aquellos que están luchando fuertemente hacia su recuperación”.

Según el departamento estatal de New Jersey de los servicios humanos, casi 100,000 personas buscaron tratamiento para varias formas del abuso de sustancias en el 2019. Pero, desafortunadamente, innumerables otros siguen luchando con la adicción, demasiado a menudo porque creen que estén solos y que no “merecen” el apoyo.

Para apoyar a quienes luchan con la adicción, los obispos dicen, “La Iglesia católica de Nueva Jersey está comprometida en remover este estigma. Todos los días, nuestras Agencias de caridades católicas y varios programas de servicios sociales, hacen un inmenso trabajo al proporcionar servicios de adicción integrales. Estos esfuerzos se basan en la creencia de que todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, y merecemos una mejor vida llena de Su amor”.

Los obispos reconocen que las parroquias y comunidades de fe, a menudo, son el primer punto de encuentro para muchos individuos y familias que buscan ayuda.

Muchas parroquias ya han establecido programas ministeriales de adicciones y muchas más esperan arrancar programas semejantes. Desafortunadamente, debido a la complejidad de la adicción, las parroquias enfrentan desafíos que hacen que el clero, equipo pastoral y voluntarios se pregunten, “¿Cómo ayudar?”.

“Para asistir a las comunidades parroquiales, un grupo de representantes a nivel multi diocesano, individuos con avanzada experiencia en el ministerio de recuperación / adicción, vida parroquial y política pública, han desarrollado recursos específicos destinados a ayudar a las parroquias a responder pastoralmente a las necesidades espirituales de los que sufren. Estos recursos proporcionan ideas e información sobre cómo crear conciencia, así como ministerios de recuperación y adicción en parroquias, dondequiera que se encuentren en todo el departamento de Nueva Jersey”.

La esperanza es que estos recursos apoyen a las parroquias que quieren responder a las personas luchando con la adicción.

Los obispos concluyen su declaración diciendo, “Encomendados a la intercesión de nuestra Madre santísima y a san Maximiliano Kolbe, patrono de los que sufren de alguna adicción, confiamos en que estos recursos, le permitan a cada parroquia proporcionar tan necesaria asistencia y amoroso acompañamiento a estos individuos y sus familias”.