El retiro familiar fue una experiencia enriquecedora para feligreses de toda edad.
El retiro familiar fue una experiencia enriquecedora para feligreses de toda edad.

El sábado 18 de septiembre, la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, Lakewood, tuvo su primer retiro, después de la crisis del COVID-19 titulado “¡Familia, Levántate!”.

La pastoral de mujeres Martas y Marías de la misma parroquia vio, pensó y sintió la necesidad de volver a congregarnos como comunidad después de tanto caos debido al COVID. Se noto que las familias estaban desalentadas en la Fe; muchos han perdido a famulares y amigos debido al COVID. El distanciamiento, y la frialdad que causa el COVID se ha notado en mucha gente, pero en lo especial las comunidades hispanas.

La cultura hispana es una cultura cálida, de besos y abrazos. Al no poder expresar estos gestos debido al distanciamiento, crece un sentimiento de ‘abandono’ y de ‘frialdad,’ y hasta depresivo. Esto incluye hasta un desgano en la fe.

GALERÍA DE FOTOS: Retiro de familia, “Levántate”

La pastoral Martas y Marías trabajó ardorosamente para que este evento pudiera aliviar y restaurar la fe de muchos, y nos volviéramos a levantar.

Para esto, invitamos al ministerio Matrimonios Unidos en Cristo, y Música Aroma de Cristo de la Arquidiócesis de Newark, quienes una vez, justo antes de la pandemia, nos acompañaron en un retiro para hombres titulado “Hombres de Valor”. Volvieron a acompañarnos en este reto de animar una vez más nuestra fe en Dios, animándonos a estar seguros de que Dios nunca nos deja, aun en medio de la tribulación. Los temas presentados; “Una fe como Moisés en medio de las tribulaciones” y “Una fe como la de Jesús, José, María” causaron alivio. Se notó esto en medio del llanto de muchos y en los abrazos entre familias. Asistieron alrededor de 150 personas, entre ellos niños y adolescentes.

Terminamos con una reflexión por mí con el tema, “Restaurando nuestra familia”, la cual fue bendecida con la exposición del Santísimo. Se notó la presencia de nuestro Jesús quien confortó a muchos. Al final, todos nos sentimos muy felices y agradecidos por poder volver a reencontrarnos como familia de fe y comunidad.

Uno de los testimonios por Teresa García compartió, “Por fin mi esposo pudo acompañarme a este retiro y además servir para el Señor. Estoy más que agradecida”. El retiro familiar comenzó a las 8:30am concluyó a las 3:00pm.

Gracias a algunos ministerios de la parroquia que se unieron para colaborar con la organización y el orden del día, la comunidad se hizo presente con donaciones de

toda clase. Esta vez el COVID no pudo detener el entusiasmo y unidad que existe en la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y por eso estamos alegres.

Dios les bendiga grandemente.