Un sínodo es un proceso pastoral para trabajar algún tema para la Iglesia. “Los sínodos no son nada nuevo para la Iglesia Católica”, compartió el obispo O’Connell en su carta pastoral sobre la nueva inciativa de la Iglesia Católica universal.

Quizás, para nosotros de la Diócesis de Trenton, la idea de un proceso pastoral nos haga recordar al V Encuentro. El V Encuentro no fue ningún sínodo, pero el proceso en que la Iglesia estadounidense elaboró el proceso puede señalar algo del proceso de este XVI Sínodo Ordinario de Obispos.

En el manual oficial sobre el sínodo, llamado el vademécum, leemos que “El papa Francisco invita a toda la Iglesia a reflexionar sobre un tema decisivo para su vida y su misión: “Precisamente el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”.

Durante los dos años por venir, se espera que todos, los fieles y los no tan fieles, “podrán aprender de las experiencias y perspectivas de los demás, guiados por el Espíritu Santo.

Iluminados por la Palabra de Dios ¿De qué se trata este Sínodo y qué es? y unidos en la oración, podremos discernir los procesos para buscar la voluntad de Dios y seguir los caminos a los que Dios nos llama, hacia una comunión más profunda, una participación más plena y una mayor apertura para cumplir nuestra misión en el mundo”.

“Está claro”, dice el manual, “que la finalidad de este Sínodo no es producir más documentos. Más bien pretende inspirar a la gente a soñar con la Iglesia que estamos llamados a ser, hacer florecer las esperanzas de la gente, estimular la confianza, vendar las heridas, tejer relaciones nuevas y más profundas, aprender unos de otros, construir puentes, iluminar las mentes, calentar los corazones y vigorizar nuestras manos para nuestra misión común. Así pues, el objetivo de este proceso sinodal no es sólo una serie de ejercicios que empiezan y terminan, sino un camino de crecimiento auténtico hacia la comunión y la misión que Dios llama a la Iglesia a vivir en el tercer milenio”.

Como dijo el obispo O’Connell en su homilía para la Misa de Apertura del Sínodo el 17 de octubre en la Catedral Santa María de la Asunción, Trenton:

Retornemos a la fe. Escuchemos a las historias del otro. Sequemos las lágrimas del otro. Apoyemos a la fe del prójimo en la verdad. Escuchemos unos a los otros. Inspiremos la esperanza del prójimo. Amemos uno al otro tal como Cristo nos ha amado a nosotros.

La pequeña santa humilde obrando entre los pobres en las calles de Calcuta nos ofrece esta invitación: ‘ayer se fue; mañana no llega todavía; solo tenemos hoy. Comencemos’”.

Para arrancar la reflexión en este Sínodo, el obispo O'Connell plantea unas preguntas para todos, los fieles y los no tan fieles:

  1. ¿Cómo experimentas o sientes a Dios? ¿Cómo experimentas a Dios y tu fe católica en tu parroquia?
  2. ¿Qué significa tu fe católica en tu vida? ¿Cómo afecta tu vida?
  3. ¿Cómo puede la Iglesia Católica ayudarte a vivir tu fe?

Reflexionemos sobre estas preguntas mientras nos mantengamos atentos de las oportunidades de hoy y las por venir aquí en la Diócesis de Trenton de participar en este proceso sinodal como personas de fe y de escucha; del diálogo.